Alfabetización financiera: herramienta clave para el siglo XXI

Publicado: 01 junio, 2017
Educación

Por Patricia Díaz, líder de iniciativas en innovación escolar sobre educación financiera de Fundación Chile. La Agencia de Calidad de la Educación ha hecho entrega de los resultados del informe PISA Educación Financiera, prueba que evalúa la alfabetización financiera de estudiantes de 15 años a nivel internacional. Esto nos permite tener un primer diagnóstico de sus conocimientos financieros, resolución de problemas, cálculos financieros y obtener información sobre sus actitudes y comportamientos frente al gasto, el ahorro, tarjetas y cuentas bancarias y fuentes de obtención de dinero.

Si bien los resultados arrojados por este primer estudio nos ubican significativamente bajo el promedio del resto de los países de la OCDE, la buena noticia es que sitúa en la agenda pública la importancia que tiene enseñarles a niños y jóvenes competencias y habilidades de educación financiera que les serán útiles toda su vida.

Los cambios en el mundo en el ámbito económico y laboral exigen a todas las personas tomar diversas decisiones de ahorro, gasto, endeudamiento, y que afectan directamente su calidad de vida y bienestar. En Chile, las familias viven agobiadas por el sobreendeudamiento y esto se agudiza brutalmente en los sectores más vulnerables.

Si estamos buscando entregarles a los estudiantes una educación de calidad y equitativa, y que les permita desarrollar las habilidades para el siglo XXI, no se puede dejar fuera la alfabetización financiera, ni pensar que es una actividad para estudiantes de enseñanza media. Por el contrario, la OCDE recomienda comenzar lo antes posible la educación financiera.

En el Centro de Innovación en Educación de Fundación Chile creemos que el fortalecimiento financiero es un tema fundamental en la búsqueda de una educación pertinente. Por esto, también apostamos por el programa “Sueña, ahorra, alcanza”, que apoya a niños en edad preescolar de establecimientos municipales, y también a sus padres y apoderados, a definir sus metas y aspiraciones, hacer planes y entender que las elecciones que hagan cada día pueden ayudarlos a cumplir sus sueños. En las escuelas desarrollamos un programa de apresto financiero, donde se enseña a planificar, organizar, priorizar sus necesidades y a alcanzar sus metas.

Para que realmente haya un avance significativo a largo plazo en materia de alfabetización financiera, se requiere que en los establecimientos educacionales, sobre todo en sectores más vulnerables, tomen el desafío para que sus alumnos tomen mejores decisiones, las que pueden contribuir a una mejor calidad de vida.

Finalmente, es fundamental que todos aquellos actores del ámbito público y privado, universidades, fundaciones, medios de comunicación y sociedad civil que de alguna u otra manera trabajan para mejorar la calidad y la pertinencia de la educación, preparar a los estudiantes para el siglo XXI.

*Artículo originalmente publicado en diario El Pulso.