Aprendizaje entre pares: un enfoque que pone a los estudiantes en el centro

Publicado: 20 octubre, 2015
Educación

La mejora de los aprendizajes de los estudiantes escolares es el objetivo que mueve a la Fundación Entre Pares. Su idea es clara pero no por eso sencilla: diseñar una ayuda concreta para el profesor en la sala de clases, fácil de aplicar y que concite el interés de los estudiantes. Así nació “Aprendizaje entre pares”, una de las cuatro iniciativas ganadoras de concurso de innovación escolar “La Otra Reforma”, convocado por Fundación Colunga y Fundación Chile.

Los creadores de esta iniciativa intentaron abordar una problemática que observaron en la sala de clases. A su juicio, hoy existe un ambiente poco favorable para el aprendizaje, con estudiantes poco motivados y docentes desgastados. “Nuestra pregunta inicial fue ¿qué hacemos? Aprovechar a los estudiantes, que ellos pasen a ser los motores del cambio y del aprendizaje”, explica Isabel Regueira, directora ejecutiva de la Fundación Entre pares y una de las artífices de esta inciativa.

Su propuesta es capacitar a los docentes en la implementación de estrategias de trabajo colaborativo estructurado en el aula. Así se crean equipos pequeños de estudiantes, organizados heterogéneamente y donde cada estudiante cumple un rol: un encargado de llevar las preguntas del grupo al profesor, otro vela por que todos puedan participar en el equipo, un responsable del tiempo y el silencio, entre otros. “Se genera un espacio protegido, donde mi compañero me puede ayudar en mi propio vocabulario y me dará la confianza para preguntar”, explica Regueira.

“Aprendizaje entre pares” capacita a los docentes en la implementación de estrategias de trabajo colaborativo estructurado en el aula. Así se crean equipos pequeños de estudiantes, organizados heterogéneamente y donde cada estudiante cumple un rol.

En este escenario, el profesor juega un rol de mediador, que acompaña a los estudiantes, quienes toman el protagonismo. “El estudiante no puede echarse a dormir  ni puede confiarse en el compañero que sabe más. Confiamos en un aprendizaje realmente colaborativo, donde todos participen. Ese es nuestro enfoque”, puntualiza Regueira. Según esta psicóloga educacional, diversos estudios muestra que este tipo de metodologías ayudan a mejorar la convivencia escolar y los resultados de aprendizaje de los estudiantes.

El equipo ya está implementando esta metodología en el colegio municipal Marcos Goycoolea de Colina, el particular subvencionado Santa María de Aconcagua y el colegio privado Monte Tabor en Lo Barnechea. En estas experiencias han podido constatar que es fundamental que el equipo directivo esté involucrado y convencido de la implementación de la iniciativa. Además, resulta clave prestar acompañamiento a los docentes en la planificación de las clases y no solo entregarles un marco teórico. Durante 2016 esperan poder ampliar su cobertura a nuevos colegios.

Otro desafío que han encontrado los responsables de “Aprendizaje entre pares” es la resistencia de los maestros al cambio. Como reconoce Regueira, un punto fuerte que hay que trabajar “es convencer al docente de que la mejor forma de aprender es participando y colaborando en la construcción del conocimiento. No escuchando ni leyendo”. Si no logran esto, los profesores tienden a ver la nueva metodología como un problema extra en su labor cotidiana.

El concurso “La Otra Reforma”, en el cual resultó ganadora esta iniciativa, logró reunir 141 proyectos de innovación educativa presentados por escuelas, ONGs sin fines de lucro y emprendedores sociales. Esta distinción implica la entrega de financiamiento para continuar su implementación y el apoyo y mentoría por parte de profesionales de Fundación Chile.