¿Cómo avanzar hacia un sistema de formación continua más competente?

Publicado: 11 julio, 2017
Capital humano

Un llamado a fortalecer el sistema educacional y de formación para el trabajo realizaron diversos actores en el marco del seminario “Formación continua: Desafíos para Chile”, organizado por el Centro de Estudios Públicos (CEP), y la Comisión Nacional de Productividad (CNP), instancia que puso en el debate la relevancia de la educación técnica en el país.

El encuentro se enmarcó en el “Plan de Acción para el Desarrollo de Habilidades en Chile” de la CNP, trabajo mandatado por el Gobierno de Chile, que busca realizar un análisis del Sistema de Formación de Competencias Técnicas para el Trabajo existente, tomando en consideración la demanda y desafíos que el país enfrentará en estas materias.

Para Francisco Carrillo, economista de la CNP, “cuando uno piensa en el modelo de desarrollo que queremos, ya no basta con suplir donde están las carencias, sino que debemos preocuparnos de los temas de calidad, y ahí entra la comisión, para dilucidar cuáles son los frenos culturales, los estancamientos mesos que tiene la productividad, y uno de ellos surge como el capital humano”.

En ese sentido, el experto aseguró que la discusión tiene que apuntar en cómo avanzar en el logro de una fuerza laboral más competente. “Se ha triplicado el gasto en educación, sin embargo, necesitamos seguir avanzando en calidad”.

Además enfatizó que para articular la construcción de las trayectorias se necesita: articular el sistema; fortalecer el mundo técnico profesional para que deje de ser una calle sin salida; asegurar la calidad, para asegurar la confianza; vincularse con el mundo del trabajo, para asegurar la pertinencia; uso de la información y orientación de las personas; y generar estrategias de competencias coherentes con las demandas del sector privado.

Desde Fundación Chile, Hernán Araneda, gerente de Innovum, dijo que “el mercado laboral castiga en forma bastante cruel a los desertores de la educación superior. Por tanto, mirar la trayectoria laboral y analizar qué le pasa a las personas en sus diversas etapas, es muy valioso”.

Para el experto, y en temas de formación para el trabajo, el sector empleador debería tener un rol mayor, tanto en la definición, y especificación de la demanda, como también en tener una voz más clara en los sistemas de calidad.

“Un desafío que los empleadores deberían tomar es ampliar en un 50% o 100% los lugares de prácticas profesionales para los jóvenes de la enseñanza técnico profesional. Podrían usar el remanente de franquicia tributaria de los últimos dos años que alcanzaría para cubrir prácticas para la mitad de la cobertura en tercero y cuarto medio”, puntualizó Araneda.

Por su parte, Carmen Páges del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), indicó que “sabemos que construir instituciones y sistemas es una tarea a largo plazo, que trasciende un gobierno. El empleado ya no es un consumidor de capital humano, es realmente un actor determinante en la producción de capital humano. Para lograr calidad hay que tener sistemas específicamente diseñados para la educación técnica profesional”.

Para Jefa de la Unidad de Mercados Laborales y Seguridad Social del BID, si bien hay un esfuerzo importante por parte de las instituciones del sistema de ir fortaleciendo e ir por iniciativas que potencian la identificación de habilidades como el desarrollo curricular, “lo que falta en Chile es tener una visión más sistémica”.

Esto se complementaría, según la ejecutiva, con la necesidad de catalizar el papel de protagonista del sector privado, articulando los sistemas de formación y desarrollando mecanismos de prospección, además de orientar los mecanismos de financiación a resultados.

En tanto, Harald Beyer, Director del Centro de Estudios Públicos, puntualizó en que “las tasas de rotación en el trabajo son extremadamente altas. Eso hace que el acceso a formación continua, que tienen los trabajadores, sea muy baja”.

El ex Ministro de Educación también recalcó que el país sigue teniendo una proporción importante de la fuerza de trabajo que no sigue estudios superiores. “No hay realmente un sistema que pueda guiar este proceso de una forma consistente y coherente”.