Fundación Chile

Del Salmón al Sol

Publicado: 14 Mayo, 2015 Categorías: ,

AndresPescePor: Andrés Pesce, gerente Negocios y Empresas FCh

En 1982, Fundación Chile creó Salmones Antártica, dando inicio a la salmonicultura de gran escala en nuestro país. Esta empresa fue comprada por inversionistas japoneses en 1988, permitiendo que el sector privado constituya una fuerza impulsora de la industria. En 31 años esta industria creció hasta alcanzar US$3,500 millones en exportaciones en 2013, casi el doble de lo que exportó la industria del vino el mismo año, casi lo mismo que lo hizo la fruta fresca y más de tres veces lo que Argentina exportó en carne de bovino.

Luego de 28 años, Fundación Chile creó junto a un grupo de inversionistas privados Solar Chile, con el sueño de construir en nuestro país la primera planta solar de nuestro planeta competitiva y sin subsidios. En 2012, esta empresa fue comprada por First Solar, la empresa de energía solar más grande de mundo medida por capitalización de mercado, otorgando así un nuevo impulso a la consecución de nuestra meta.

En junio junio de 2014, el presidente Obama anunció el financiamiento por parte del OPIC (Overseas Private Investment Corporation) al proyecto Luz del Norte, ubicado en las cercanías de Copiapó. Luz del Norte será la planta de energía solar merchant (i.e. que inyecta al mercado spot) más grande del mundo competitiva sin subsidios de ningún tipo. Luz del Norte es un proyecto realizado por Solar Chile, primero, impulsado por los socios fundadores de este emprendimiento y, luego, empujado por la fuerza y experiencia de First Solar. Al igual que lo fue Salmones Antártica, el éxito de Solar Chile representa un gran hito para el desarrollo de la energía solar en el mundo  y, para nuestro país, el inicio de camino que tendrá un potencial aún mayor que el alcanzado por la industria del salmón.

Chile tiene condiciones excepcionales para el desarrollo de la energía solar. Nuestro desierto de Atacama tiene la más alta radiación solar del planeta; un mismo panel solar puesto en Atacama genera un 45% más de energía que el mismo panel puesto en Sevilla, uno de los polos más importantes de energía solar en el mundo. No sólo gozamos de la más alta radiación solar, virtuosamente, la altísima radiación se combina con el hecho de que el desierto de Atacama sea frío comparado con otras zonas de alta radiación tales como el desierto del Mohave o el Medio Oriente. Lo anterior hace que la eficiencia de los paneles puesto en Chile mejore (las temperaturasaltas degrada la eficiencia de los paneles). Estas condiciones “endémicas” de nuestro país se combinan con buena disponibilidad de tierras (si bien existen en este ámbito una serie de trabas administrativas y reglamentarias que mejorar), altos costos de energía alternativa, altísima carbonización de la matriz en el norte grande y, más importante aún, presencia de demanda eléctrica cerca de la fuente (i.e. la minería). De forma adicional, los costos y la eficiencia de la tecnología fotovoltaica han mejora de manera exponencial en los últimos años (y se espera que lo sigan haciendo en el futuro).La nitidez de esta oportunidad hizo que Fundación Chile explorara diversas formas de aprovechar la misma hace ya más de ocho años. Entra las diversas opciones que generó se encuentra la creación de Solar Chile, punta de lanza de su estrategia, pero que se apoyó en un conjunto de iniciativas habilitadoras que prepararon el camino para ella.

En síntesis, las posibilidades de la energía solar en nuestro país son enormes, impulsada por tres vectores que confluyen virtuosamente: condiciones naturales inigualables (radiación, tierras), demanda creciente cerca de la fuente (industria minera) y tecnología a precios competitivos (paneles fotovoltaicos). ¿Cuál es el potencial entonces?

El camino que se abre con la planta Luz del Norte es muy promisorio. Ello permite que el país se suba a la curva de aprendizaje de forma temprana -de manera protagónica a nivel mundial-, sin un costo para el Estado, lo que lo habilitará para capitalizar los avances que se produzcan en el ámbito tecnológico.

Pongamos atención al vector del avance tecnológico. La tecnología fotovoltaica sigue la misma trayectoria que han seguido las tecnologías de información.A modo de ilustración, el computador más potente del mundo en 1975 costaba US$5 millones. En 2013, un iphone 4 tenía la misma potencia que ese computador, pero costaba sólo US$400. El costo de 1 Watt fotovoltáico bajó un 80% desde 2000 a 2013 (y lo siguen haciendo ahora). Complementariamente, las tecnologías de almacenamiento continuarán mejorando (baterías de litio, producción de hidrógeno, utilizando energía generada por el sol, pumped storage). Si  vemos como creció la industria del salmón en 31 años, ¿se imaginan donde estará Chile en materia de energía solar en el mismo lapso?  Esto nos lleva a mirar mucho más allá de la contingencia energética (eléctrica) que vive hoy el país. De hecho, si tomamos en cuenta el avance de las tecnologías de almacenamiento, el potencial se alarga mucho más allá de los US$6,5 millones del sector eléctrico nacional, cubriendo también los US$5,5 mil millones del mercado de los combustibles para transportes. Lo anterior, sólo pensando en el mercado nacional.

Pongamos atención ahora al vector de las condiciones naturales. Con el 0,3% de los terrenos fiscales en el desierto de Atacama podríamos generar toda la energía que Chile consume en un año. Esta energía proviene de un recurso endémico chileno, que hace disminuir la dependencia de la importación de combustibles fósiles además de hacer más predecible la generación y costo de nuestra matriz. ¿Por qué no podemos convertirnos, entonces, no sólo en un país energéticamente independiente, sino también un exportador neto de energía?

Los dos vectores anteriores son activados por la fuerza de la demanda energética que enfrentará nuestro país en el futuro: no sólo más, sino también mejor. Mejor desde el punto de vista de los costos, del respeto al medio ambiente, de la seguridad y la predictibilidad.

Estas tres fuerzas se combinan de manera poderosa hoy en Luz del Norte, tal como en el caso del salmón. Nuestro país se sube a tiempo a una ola que abrirá grandes opciones de desarrollo para el futuro. Enhora buena.