Depósitos de relaves, un reto técnico y social

Publicado: 25 septiembre, 2017
Sustentabilidad

Por Angela Oblasser, subgerenta de Sustentabilidad de Fundación Chile. Hace 10 años atrás nadie hablaba sobre los depósitos de relave. Sin embargo hoy, estas construcciones se han convertido en la cara visible de la minería, frente a una sociedad que no los conoce o no tiene la información adecuada sobre ellos.

Pero ¿qué sabemos y qué necesitamos saber sobre los depósitos de relaves? Los relaves corresponden a un desecho sólido generado del procesamiento de mineral y consiste en una pulpa de roca molida, agua y reactivos de proceso; los depósitos, en tanto, son construcciones que almacenan los relaves de manera segura, evitando que éstos se liberen o afecten al medio ambiente.

Comparable a un relleno sanitario

El depósito es comparable con los rellenos sanitarios que son instalaciones de eliminación o almacenamiento de residuos sólidos, diseñadas, construidas y operadas para minimizar molestias y riesgos para la población y el medio ambiente. Así, los depósitos de relaves son necesarios para almacenar los residuos de la actividad minera de manera segura para siempre.

Ahora bien, como en cualquier obra civil, existen múltiples factores de diseño, de operación y naturales que condicionan su estabilidad física y química, siendo la estabilidad física la que asegura la integridad parcial o total de la estructura del depósito, es decir aquella que evita que se liberen relaves fuera del depósito; y la estabilidad química aquella que evita la liberación de elementos químicos naturalmente contenidos en la roca, pero potencialmente perjudiciales para la salud de las personas o el medio ambiente.

Dada la creciente envergadura de los depósitos de relaves, con alturas equivalentes a la torre Titanium y extensiones comparables a la comuna de Peñalolén, y dado que estas instalaciones deben perdurar para siempre, se presentan ciertos retos técnicos en relación al diseño, construcción, operación y cierre de éstos.

Estos retos técnicos están siendo abordados en nuestro país a través de normativas como el Decreto Supremo Nº 248 (*) que busca resguardar la seguridad de los depósitos; en este sentido, en cuanto a la estabilidad física, las normativas nacionales son comparables y en algunos casos más exigentes que las normativas de otros países, incluyendo países de vanguardia minero-ambiental como Australia y Canadá. Pero hay que reconocer que la estabilidad química es un tema aún incipiente a nivel nacional por lo que es urgente definir regulaciones más claras, sobre todo para la fase de operación de los depósitos.

Pero ¿qué ocurre con los retos socio-ambientales y quiénes deberían hacerse cargo de la preocupación y percepción de las comunidades? ¿Y cómo podemos contribuir a la confianza de los vecinos en estas instalaciones?

Chequear el “estado de salud” de los depósitos

Si el depósito fuese una persona, esta tiene un cierto estado de salud que puede evaluarse mediante chequeos médicos. Los depósitos de relaves también tienen un estado de salud, en función de variables o parámetros que definen su estabilidad. Monitorear estas variables permite determinar su salud e identificar tempranamente indicios de potenciales enfermedades para poder adoptar las medidas preventivas o correctivas.

Pero no basta con hacer estos chequeos; los resultados deben ser informados a todos los involucrados y afectados por un problema de salud del depósito, es decir sus comunidades vecinas, las autoridades y mineras para que exijan o tomen las medidas correspondientes.

Desarrollar este sistema de chequeo médico preventivo es tarea de todos, considerando la amplia variedad de los casi 700 depósitos catastrados en Chile.

Actualmente se está llevando a cabo el Programa Tecnológico de Monitoreo en Línea de Depósitos de Relaves, Traque, una iniciativa público – privada con participación de comunidades, que se está haciendo cargo de este desafío a través del desarrollo de una plataforma que monitoree el desempeño de los depósitos y comunique los resultados de una manera fácil y comprensible para cualquier persona.

(*) DS Nº 248 Reglamento para la aprobación de proyectos de Diseño, Construcción, Operación y Cierre de los Depósitos de Relaves.

*Previamente publicada en El Mercurio.