Derecho a la educación, familia y voto obligatorio, las ideas ganadoras de “La Constitución que yo quiero”

Publicado: 05 febrero, 2016
Educación

Más de 300 estudiantes a lo largo del país reflexionaron en torno a la Constitución, la evaluaron y crearon propuestas para su reforma. De todas esas ideas, cuatro fueron escogidas como las ganadoras  del concurso “La Constitución que yo quiero”, cuyos objetivos eran fortalecer el interés en la participación ciudadana y el sistema político por parte de los estudiantes, reflexionar en torno a la carta fundamental chilena e identificar los impactos de ésta sobre la vida cotidiana.

“La educación como un bien público” es el nombre de la propuesta ganadora de la categoría individual. La idea, concebida por Fabio Salinas del Colegio San Fernando de Peñalolén, busca una mejora en la definición de la educación como un derecho asegurado. “Si bien hoy nuestra Constitución ya da ciertas luces sobre eso, además de incorporar el concepto de libertad de enseñanza, plantea cierta ambigüedad, que es lo que ha permitido hasta el día de hoy el mercado en la educación”, reflexiona Fabio. “El mercado en la educación, que podría tomarse como una cuestión ideológica y económica, también ha permitido que pululen instituciones educativas que son de mala calidad y que aumentan el volumen de profesionales que salen al mercado laboral, pero que lamentablemente en un gran número no tienen las capacidades necesarias para desempeñarse en el mercado laboral”, concluye.

“La educación como un bien público”, “¿Qué se entiende por familia en la Constitución Política de Chile?” y “Ciudadano como base de la institucionalidad política del país” fueron las propuestas ganadoras.

Los más pequeños también dijeron presente en la categoría de cuarto a sexto básico. Camila Escobillana, junto a otras tres compañeras del Colegio Alcántara de los Altos de Peñalolén, se coronaron como vencedoras de su categoría con “¿Qué se entiende por familia en la Constitución Política de Chile?” El concepto de familia no está claro en la Constitución, en opinión de Camila. “Sería importante definir en forma amplia para la comunidad, pues hoy es muy variado”. De hecho, la Constitución no precisa qué es una familia, sólo la indica como el núcleo de la sociedad y que debe ser protegida por el Estado”, explica sobre la propuesta de su equipo.

En representación de las regiones, estudiantes del Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, resultaron ganadores en la categoría de sexto a octavo básico. La propuesta fue denominada “Restablecer el voto obligatorio, modificando el artículo n°15 de la Constitución”. El mecanismo de inscripción automática y voto voluntario que aumentó el número de electores potenciales pasando de 8,5 a más de 13,3 millones de personas, fue estrenado durante las elecciones municipales de 2012, donde la abstención llegó casi al 60%. Lo mismo sucedió con las elecciones presidenciales de 2013, cuando la abstención alcanzó un 58% en primera vuelta y la participación apenas bordeó un 42% en la segunda. “Consideramos que es necesario volver al voto obligatorio debido a los bajos niveles de participación ciudadana, ya que cada ciudadano debiera contribuir con su voto a tener un mejor país”, explica Andrea Droguett, quien formó parte del equipo ganador.

En la última categoría, de primero a cuarto medio, la propuesta triunfadora fue “Ciudadano como base de la institucionalidad política del país”. El equipo, proveniente del Liceo Betsabé Hormázabal Alarcón, abordó la votación de los menores de dieciocho años sugiriendo modificaciones a los requisitos para ser votante. “La edad de votación no debiera ser 18 años, sino que debiera ser disminuida a 16 años, porque se puede ver que a esa edad los estudiantes ya tienen un pensamiento político o una ideología muy marcada debido al movimiento estudiantil de 2011”, explica Santiago Quezada, participante del grupo ganador. Su propuesta también incluyó permitir ejercer su voto a quienes están condenados por delitos y privados de libertad. “Si hablamos de reinserción social no puede ser posible que a los presos se les impida votar. Si esperamos que se integren a la sociedad y se les quita el voto, es contradictorio”, argumenta.

El concurso escolar “La Constitución que yo quiero” fue convocado por el Núcleo Milenio para el Estudio de la Estatalidad y la Democracia en América Latina; la Fundación Democracia y Desarrollo a través de su proyecto #TuConstitución; el Centro de Innovación en Educación de Fundación Chile a través del portal educarchile.cl; la Biblioteca del Congreso Nacional y las Facultades de Educación y de Historia, Geografía y Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica. El concurso contó también con el patrocinio de UNICEF.