Desafíos para vivir en este nuevo milenio

Publicado: 02 febrero, 2017
Educación

Los incendios forestales que están afectando a nuestro país, nos ha hecho reflexionar sobre la sociedad que hemos construido hasta ahora y aquella que necesitamos desarrollar para afrontar desafíos emergentes como nuevas catástrofes naturales y el cambio climático. La magnitud de esta emergencia es inédita en el país y ha desafiado nuestra capacidad de comprender y explicar el fenómeno, colaborar de forma eficiente y discriminar la información verdadera y útil de mitos, rumores y falsedades.

Lo anterior, plantea un gran desafío para la educación en nuestro país. “La educación verdadera es praxis, reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo”, nos dice Paulo Freire. Considerando esta premisa, la pregunta siguiente sería: ¿Cómo estamos preparando a nuestros niños, niñas y jóvenes para el mundo que viene? ¿Les estamos enseñando a cuestionar? ¿Son verdaderamente libres y reflexivos sobre su propio accionar?

La educación actual está enfrentada a varios retos, sobre todo porque el mundo está sometido a cambios acelerados y desconocidos. Y para resolver estas preguntas tenemos una importante responsabilidad, no solo como actores, sino como ejemplo de las generaciones que vienen. Hoy existe una gran desconexión entre lo que estudiantes aprenden en sus años escolares y lo que sucede en el mundo real, el del trabajo, el del hacer. Pero, ¿Cómo realizar ese ajuste? Quitando protagonismo a los contenidos y entregándoselo al desarrollo de habilidades, actitudes y valores que les permita a nuestros estudiantes tener la flexibilidad suficiente para adaptarse a diferentes contextos.

Si en algún momento fue un logro que los alumnos aprendieran las cuestiones básicas (leer, escribir y aritmética), hoy el desafío es hacer frente a dificultades que son mucho más complejas y que requieren de nuevas habilidades. Para realizar esto, es clave innovar en metodologías de enseñanza incorporando los cambios tecnológicos, ya que son estos los principales responsables de la complejización de la sociedad. Hoy ya no es suficiente saber cómo encontrar información o seguir instrucciones: hay que encontrarla de manera eficiente y, además, discriminar lo que sirve de lo que no. Esto es una tremenda necesidad que empleadores de empresas de alta innovación requieren.

Según el director de Educación de la OECD, Andreas Schleicher, “en América Latina coexisten colegios del siglo 19, con profesores del siglo 20 y estudiantes del siglo 21”. Y esto nos deja en gran desventaja.

La buena noticia es que como sistema educativo chileno tenemos consciencia de cuáles son las claves que nos permitirá entregarles a nuestros estudiantes una mejor educación. Ya estamos haciendo un trabajo conjunto entre distintos actores de escuelas, liceos, comunidades, academia, gobierno y sociedad civil para lograr ese tan deseado ajuste educacional.