Educación para los ciudadanos del s.XXI

Publicado: 19 abril, 2016
Educación

La educación del siglo XXI no se entiende sin un aprendizaje de cómo vivir en sociedad bajo los valores y principios democráticos. Es por esto que en Fundación Chile creemos que la promulgación del Plan Nacional de Formación Ciudadana es clave para lograr que las escuelas no solamente aborden esta temática desde la enseñanza de conceptos relacionados a la organización política, que no deja de ser algo importante. Es fundamental un aprendizaje integral que desarrolle actitudes y habilidades que tengan que ver con el ejercicio de una ciudadanía activa y tener un conocimiento más allá de cómo funciona nuestro sistema político.

Nos encontramos ante un escenario donde la formación ciudadana estaba abordada en el currículum de manera transversal, sin embargo es muy poco frecuente que las escuelas implementen una bajada transversal en la sala de clases.

Nos encontramos ante un escenario donde la formación ciudadana estaba abordada en el currículum de manera transversal, sin embargo es muy poco frecuente que las escuelas implementen una bajada transversal en la sala de clases. Este tipo de formación no está orientada hacia la participación real de los estudiantes, por lo tanto no potencia el desarrollo de las habilidades y actitudes necesarias para ejercer como ciudadanos. Por otra parte, en la actualidad son muy pocas las carreras de pedagogía que consideran esta problemática en sus mallas curriculares y la formación inicial docente casi no ofrece oportunidades de aprendizaje para que los estudiantes desarrollen las competencias y el dominio conceptual requerido para la formación ciudadana de sus futuros estudiantes.

Sin embargo, todavía quedan desafíos pendientes. Hay que seguir trabajando para que la comunidad educativa comprenda que la implementación de este plan nacional es tarea de todos, y no mirar el currículum de manera segmentada donde la formación ciudadana es tarea de una asignatura de tercero y cuarto medio. Por otro lado, es necesario que los profesores se sientan con las competencias y con el liderazgo necesario para implementar el plan de formación ciudadana. En forma paralela, es un gran desafío  entregar a los jóvenes espacios de participación formal que les hagan sentido, que promuevan su compromiso y motivación, ya que sabemos que hoy ellos han canalizado su participación hacia las movilizaciones sociales.

Para crear el plan institucional propio de formación ciudadana, es esencial partir desde las necesidades e intereses propios de cada comunidad. No existe una receta única, cada establecimiento tiene una realidad particular, un entorno geográfico, social y cultural, que es propia. Entenderse como comunidad, permite trabajar como un conjunto afiatado, donde todos los actores tienen voz y protagonismo para desarrollar propuestas y soluciones comunes, según las necesidades propias y que generarán ideas válidas en la toma de decisiones.

Es clave que las comunidades escolares no vean el Plan Nacional de Formación Ciudadana como un checklist administrativo, sino como una verdadera una oportunidad para que los estudiantes desarrollen las habilidades necesarias para la participación ciudadana y el conocimiento de la organización democrática, para que puedan ser los ciudadanos activos que nuestra sociedad necesita.