Lo que la ley de desarrollo profesional docente debe asegurar

Publicado: 14 July, 2015
Education

Por Ana María Raad Briz. Gerente Centro de Innovación en Educación. Fundación Chile

Mientras los docentes municipales siguen en paro y apuntan a retirar el proyecto de ley de carrera docente, la urgencia y responsabilidad que como sociedad debemos tener para asegurar que los niños en condiciones más desfavorecidas y complejas aprendan más y mejor, parece no pesar lo suficiente. La OECD informa que en lo declarativo los docentes de Chile valoran más que el promedio de los profesores en los países de la OECD las prácticas y pedagogías para una educación del siglo XXI, como son el facilitar la indagación, el resolver problemas cotidianos, reflexionar críticamente, etc. Sin embargo, en sus prácticas repiten con mayor frecuencia actividades rutinarias, como chequeo de tareas y entrega de resúmenes. La pregunta que surge inmediatamente es cómo logramos acercar la declaración a la práctica y de qué manera una ley como la que hoy se discute apuntaría a esto.

Exigir mayor calidad al momento de egresar de la carrera de Pedagogía es un aporte que hace esta propuesta de ley. Las universidades no pueden pasar desapercibidas en esta tremenda responsabilidad. Ahora bien, es en la práctica y en la vinculación con el aula y la escuela en general, donde se juega gran parte de lo que aprenden a hacer bien o no los futuros profesores. La idea de requerir un año de practica obligatoria en terreno para poder habilitar a los nuevos docentes es una muy buena medida para poner un primer piso de calidad mientras las universidades se ajustan a los requerimientos.

El proyecto de ley avanza también en reconocer e incluir el concepto de inducción. Al estudiar reformas internacionales y recogiendo nuestra experiencia desde Fundación Chile hemos visto cómo este eslabón de la cadena es fundamental para asegurar el desarrollo futuro de los profesores, pero además para la retención de los mejores docentes. Una experiencia enriquecedora, fundante, bien acompañada por un mentor, lograría que los profesores en su primer año aseguren y refuercen prácticas que marcan el resto de su carrera. Hoy sabemos que los buenos profesores salen del sistema al quinto año justamente por sus insatisfactorias experiencias y esta medida apunta a revertir esto también. No obstante, esta medida es voluntaria por lo que creemos oportuno hacerlo obligatoria para todos.

Hay que reforzar también en el proyecto de ley que la profesión docente se desarrolla en colectivo y no es sólo consecuencia del desempeño individual. Es necesario darle la importancia que merece al aprendizaje entre pares y las habilidades de trabajo en equipo.  Los sistemas y países que valoran el rol docente trabajan el desarrollo profesional con el sentido de colectividad y no de individualidades. Para esto las condiciones que refieren a las horas  lectivas y no lectivas son fundamentales para asegurar la preparación, evaluación de los aprendizajes en equipos de docentes.

El punto más crítico es el de la evaluación. La evidencia muestra que junto con apoyar de manera permanente, intensiva y cercana el desarrollo de las capacidades de los docentes, es necesario evaluarlas para su mejoramiento. Si queremos verdaderamente elevar la profesión docente, no basta con mejorar sus remuneraciones, sino asegurar que los mejores docentes estén justamente en las escuelas que más lo necesiten. Para eso necesitamos conocer de manera permanente quienes avanzan y quiénes no, ya sea para entregarles mayor apoyo, mejorar la práctica colectiva y acompañamiento o para optar por su desvinculación.

De ahí que consideramos importante complementar los instrumentos, aplicarlos en distintos momentos de la formación y el desarrollo de la carrera y poner énfasis en la mejora y gestión de la información de dichas evaluaciones, como también considerar los distintos contextos. Un sistema que invisibiliza el real aporte y desempeño de los docentes difícilmente logrará mantener la calidad como prioridad y eso es lo que finalmente los estudiantes de Chile requieren hoy.