Estudiantes y docentes de todo Chile crean soluciones para problemas que afectan a sus comunidades

Publicado: 20 noviembre, 2015
Educación

El objetivo que eligieron los estudiantes de la escuela Estado de Israel en Valparaíso es muy específico: que el ascensor del establecimiento vuelva a funcionar adecuadamente para que  Ignacio, un alumno de séptimo básico que usa silla de ruedas, pueda desplazarse adecuadamente. “Lo que nos dejó más contenta con mi colega es que la decisión de los estudiantes demuestra la empatía y espíritu de inclusión que intentamos inculcar”, explica Ivonne Matsumoto, docente del establecimiento y quien orienta a los niños en este proyecto.

A través de una experiencia de participación colectiva, los niños y jóvenes pueden desarrollar proyectos para mejorar su entorno.

La iniciativa se gestó a partir de la participación de esta docente en el curso gratuito y en línea “Diseña el Cambio”, organizado por el Fundación Chile a partir del portal educarchile y Design for Change Chile. Este curso responde al modelo de creatividad e innovación de Design for Change, metodología desarrollada en India por Kiran Bir Sethi y orientada a generar cambios en las comunidades a partir del trabajo de los propios estudiantes.

“A través de una experiencia de participación colectiva, los niños y jóvenes pueden desarrollar proyectos para mejorar su entorno, tomando en sus manos situaciones que los afectan cotidianamente”, explica Francisca Petrovich, editora creativa del portal educarchile y coordinadora del curso.

El modelo educativo está basado en el diseño y cuenta de cuatro pasos: Siente, Imagina, Haz y Comparte.  Tras sentir el problema e imaginar la respuesta, los docentes y sus estudiantes deben asumir la tarea es hacer y compartir la solución.  Para que esta metodología se desarrolle con éxito, los participantes deben estar abiertos a cumplir con tres principios centrales: empatía, colaboración y experimentación.

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Para los docentes que participan en el curso, la experiencia les ha permitido conocer nuevas facetas de sus estudiantes. “Fue impresionante el consenso entre nuestros jóvenes acerca de lo mucho que les incomodan los malos hábitos relacionados con la basura en el colegio. Lo más relevante es que cada uno asumió su propia responsabilidad”, relatan las profesoras Carola Chávez y Jazmin Villablanca, del Colegio Fraternidad de la comuna de San Pedro de la Paz. “Además, rápidamente aparecieron líderes, ejecutores y todos los actores necesarios para un trabajo en equipo”, complementan.

Esta metodología no sólo ha impactado en la sala de clases, sino que ha puesto en movimiento a toda la comunidad escolar. “Nuestros niños se sienten tan comprometidos con el cambio que han motivado a sus compañeros, padres, profesores y amigos para que los ayuden. Hemos tenido un gran apoyo de las directivas de padres y los docentes”, cuenta la profesora Luz Ramírez, quien participa en el curso desde Bogotá, Colombia.