Fundación Chile: “Los nuevos planes y programas de la educación TP son una oportunidad para los liceos”

Publicado: 04 agosto, 2015
Educación

Más de dos años han transcurrido desde la publicación del decreto N° 452 de 2013, que estableció las Bases Curriculares de la educación media técnico profesional (EMTP), tras un proceso de consulta y sesiones de trabajo con representantes de diversos sectores. La actualización implica la disminución de 46 a 34 especialidades, la pérdida de vigencia de 9, la apertura de 2 y la creación de 17 menciones, entre otros cambios.

Si bien la implementación de los planes y programas está estipulada para 2016, hace pocos días el Ministerio de Educación hizo públicas las nuevas versiones de estos dos documentos. Se trata de herramientas oficiales para orientar la implementación de contenidos y la organización temporal de los mismos en cada nivel.

Esto abre a los liceos TP la posibilidad inmediata de revisar necesidades y prepararse para la entrada en vigencia. “Es una oportunidad para que los liceos actualicen su oferta, revisen la demanda que tienen respecto de técnicos y organicen sus procesos técnico-pedagógicos en función de estos nuevos planes y programas”, afirma Patricio Traslaviña, director del programa de Educación Media Técnico Profesional de Fundación Chile.

Según el especialista, “Lo importante es que el liceo elabore buenas opciones a partir de cierta flexibilidad que este currículum permite, de orientarlas a hacia las necesidades detectadas de los estudiantes y del proyecto educativo y que sean posibles de satisfacer a través del currículum implementado. No son dogmas sino propuestas que cada liceo puede ajustar, flexibilizar y agregarle elementos”.

Si bien es una oportunidad, también requerirá ajustes de contenido y trabajos de actualización. ¿Cuáles son los consejos para llevar a cabo esta transición?

El ministerio hace una propuesta nacional, por lo que no recoge todas las necesidades cercanas a tu entorno. Entonces, lo que viene no es aplicar el programa sino toda una etapa de perfeccionamiento, de entender los programas, de mirar cuáles son las necesidades de competencias docentes a desarrollar y por consiguiente de poner horas a disposición de los profesores para que se hagan estos análisis y se saquen conclusiones relevantes para la implementación.

No es fácil y es un gran desafío para los equipos directivos, que requieren estudiar, analizar y contar con herramientas para que este estudio entregue orientaciones para hacer definiciones.

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Patricio Traslaviña, director de Educación Técnico Profesional FCh

¿Los liceos contarán con tiempo adecuado para adaptar sus planes y programas?

Creo que un punto bien importante es que esto no se trata de algo que se resuelva en tres meses para la implementación del próximo año. Es un camino más largo donde uno va haciendo modificaciones de manera gradual, en el que se toma la experiencia acumulada de la implementación curricular anterior, de manera que hoy avancemos sobre ese conocimiento para empezar un camino de permanente revisión del currículum, que en la educación técnico profesional es muy dinámico.

Algunos liceos se darán cuenta de que van a tener que hacer sus propias propuestas porque la realidad comunal, regional y sus propias características le dan cuenta de desafíos mayores a los que resuelven estos programas.

Entre otros elementos, los nuevos planes y programas disminuyen las horas asignadas a la formación técnico profesional y el aumento de las horas de libre disposición. ¿Cómo evalúa este cambio?

Considero que es una opción y una oportunidad. Es erróneo pensar sólo en aumentar las horas de la formación general, cuando los diagnósticos también dan cuenta de bajas competencias para desarrollar un buen currículum en esa área. Tampoco es un problema sólo de aumentar las horas, sino de formar a los docentes para hacer bien esas horas. Uno podría decir que el aumento lineal de horas implica el mejoramiento de las competencias de los estudiantes para dar una buena prueba de selección universitaria. Pero no es tan mágico ni tan automático y por otra parte los liceos técnico profesionales pueden hacer un trabajo mucho más integrado entre estos elementos curriculares, que son la formación general, la formación diferenciada y las horas de libre disposición.

En este contexto, ¿cuál puede ser el aporte del aumento de las horas de libre disposición?

En general, los diagnósticos dan cuenta de una desarticulación, o sea, de que no estoy trabajando en función de un egreso o de un perfil integral de alumno que requiere la matemática, la ciencia y el lenguaje, además de todos los módulos de una determinada especialidad para poder hacer su inserción. Entonces, la libre disposición es una opción, una oportunidad que uno tiene de mirar desde la integración curricular, de que todos trabajen para que ese estudiante tenga un buen proceso de aprendizaje y un buen proceso de reflexión pedagógica sobre los elementos que le pueden permitir dar una mejor prueba o tener una mejor inserción.