Fundación Chile

Innovación en un Mundo Global

Innovación en un Mundo Global

Publicado: 21 noviembre, 2016 Categorías:

Por Patricio Meller, presidente de Fundación Chile.
Columna publicada en “El Mercurio” el 20 de noviembre de 2016.

La globalización ha transformado al planeta en un “Mundo Plano”(Thomas Friedman). Esto implica que la cancha innovadora se ha emparejado; luego, todo bien o servicio puede ser producido en cualquier parte, y las ideas pueden ser generadas en diversas localidades. Un joven de 14 años – nacido en Rumania, Vietnam o el Congo – tiene toda la información y mecanismos tecnológicos para aplicar el conocimiento a todo, i.e.: “puede inventar cualquier cosa”.

Pero la evidencia empírica revela que las EMN (Empresas Multinacionales) representan más del 75% del gasto privado mundial en I+D (investigación y Desarrollo) y en innovación; i.e, una EMN gasta más (en I&D) que todo Chile. Si el mundo fuera realmente homogéneo con información perfecta disponible para todos los agentes económicos que estuvieran localizados en cualquier lugar geográfico, se esperaría que la innovación estuviera distribuida uniformemente a través de todos los países.

Aún más, incluso a nivel de un país, la  geografía desempeña un rol crucial para los niños, quienes pueden usar los mismos computadores, software, tener inteligencia similar, padres preocupados, etc. , …. pero para innovar a nivel global e  incluso nacional ……. “importa mucho donde viven estos niños”.

En breve, la Paradoja de la Innovación refuta la hipótesis del Mundo Plano de T. Friedman. Si la información y el conocimiento son totalmente utilizables por todos,  entonces ¿por qué  Chile y América Latina tienen problemas para innovar?, ¿por qué las empresas y los países  no están juntos en la frontera mundial del conocimiento y de la innovación?, ¿por qué la mayor parte de la innovación es efectuada por las grandes EMN de los países desarrollados?

El conocimiento genera nuevas ideas y así nuevo conocimiento. Luego, el conocimiento es un insumo crucial y un catalizador para la generación de ideas e innovación.

A nuestro juicio, una posible explicación de la Paradoja de la Innovación está asociada a las diferencias existentes entre “Información” y “Conocimiento”.

Efectivamente en Internet y en las redes informáticas hay una gran cantidad de información. Pero para poder aprovecharla se requiere una base mínima de conocimiento. Esto es análogo a lo que sucede cuando aparece la imprenta y se multiplican los libros existentes en el mundo. Hay muchos libros, pero esto no beneficia a pueblos analfabetos. En otras palabras, para que los países se puedan beneficiar de la información existente a nivel global y de la tecnología moderna se requiere que a nivel de un país haya una masa crítica mínima con los conocimientos adecuados.

Hay obviamente diferencia entre las personas para entender la información en cuestión. También hay diferencias entre las personas para detectar la calidad de diversos tipos de información. Se requiere un conocimiento básico o avanzado para poder aprovechar (a distintos niveles) la información existente. Todos tenemos acceso a la misma información pero eso no implica que adquiramos el mismo conocimiento y estemos en la misma frontera del conocimiento. En breve,  no existe  la paradoja de la innovación.

Por otra parte, el conocimiento es asimétrico.  No todos los individuos saben lo mismo; cada persona sabe cosas que otros no saben. Esto le permite procesar de manera distinta la información y el conocimiento existente y así generar nuevo conocimiento y a partir de éste, innovación.

El conocimiento genera nuevas ideas y así nuevo conocimiento. Luego, el conocimiento es un insumo crucial y un catalizador para la generación de ideas e innovación.

En síntesis, el mundo no es plano y no existe la paradoja de la innovación. A pesar de la revolución informática, la educación, el aprendizaje y el conocimiento siguen constituyendo los componentes básicos para que un país pueda generar innovación.