Fundación Chile

Innovación: ¿Por qué enfocarse?

Publicado: 13 abril, 2015 Categorías: ,

AndresPesce

 

 

Por: Andrés Pesce, Gerente de Negocios y Empresas de Fundación Chile.

Para llegar a ser un país desarrollado no podemos darle la espalda a nuestras industrias de recursos naturales, debemos apoyarnos en ellas para aumentar el nivel de conocimiento de nuestra economía. Mucho se ha polemizado acerca del reflotamiento de la política de clusters impulsada por el gobierno. En este sentido, se argumenta que no se debe “elegir a los ganadores” ni distorsionar el rol del mercado en la asignación “eficiente” de recursos, entre otras críticas.

La verdad sea dicha es que si la política de clusters es sinónimo de subvención a sectores poco competitivos en desmedro de otros, es una muy mala idea. Pero si la política de clusters significa concentrarse en sectores económicos donde somos fuertes de manera de generar un portafolio de opciones para generar innovación, es una muy buena idea.

El tener un portafolio de opciones enfocado en un sector grande y sofisticado es más eficiente, dado que los costos de transacción, coordinación y acceso se pueden disminuir, así como permitir un “signalling” nítido para movilizar atención, capital y energía emprendedora del mundo privado. Del mismo modo, se producen economías de ámbito a partir de la generación de redes, especialización, expertise sectorial, problemas comunes y del aprendizaje (o reciclaje) de los intentos fallidos.

La minería como ningún sector en Chile, tiene un tamaño, profundidad y sofisticación tal que permita sostener el desarrollo de un ecosistema de empresas intensivas en conocimiento que pueden convertirse en un sector en sí mismo. Sin embargo, esta industria presenta hoy desafíos complejos que pueden ser resueltos sólo con innovación.

En este escenario, la competitividad que antes se basaba en nuestras ventajas comparativas naturales, ahora tendrá que hacerlo también en la capacidad innovadora de las mineras y, sobretodo, de los proveedores de la minería. Esto abre un potencial enorme para los actuales proveedores de la minería y, especialmente, para los emprendimientos que se crearán.

La idea es que estas empresas se desarrollen al alero de los desafíos mineros para que luego transfieran sus soluciones a otros sectores y mercados. El potencial es grande, puesto que hablamos de exportar US$ 10 billones al 2035 en servicios y productos de estas empresas (más del doble que la industria del salmón). Para que esto suceda, la movilización de talento, inversión y atención debe ser colosal. La experiencia, en tanto, puede ser replicada en otros sectores en los que Chile tiene relevancia mundial tales como el acuícola y la agroindustria. Vale la pena enfocarse.