Metodología agrícola Cropcheck cumple 10 años en Chile

Publicado: 29 septiembre, 2015
Alimentos y Acuicultura

Con el fin de identificar y transferir nuevas tecnologías al país, Fundación Chile detectó el sistema de “chequeo de cultivos” o “Cropcheck”, una metodología efectiva, dado que incorpora mejoras tecnológicas, incrementa la productividad y aumenta la competitividad en el sector agrícola. El sistema fue desarrollado e implementado en Australia por el Yanco Agricultural Institute el año 1986. Con su apoyo, Fundación Chile, el año 2004 inició su adaptación e implementación al rubro del cultivo del arroz, o Ricecheck. Más adelante, el sistema se implementó en los cultivos de trigo (harinero y candeal), alfalfa para alimentación de ganado lechero y maíz grano.

El proceso de transferencia de la metodología Cropcheck ha logrado un alcance no menor a mil agricultores y más de 15 mil hectáreas. El uso del sistema ha permitido que los agricultores puedan incrementar su productividad y calidad del producto final, debido a que alcanzan una mayor eficiencia en el manejo de los factores productivos. Entre los años 2005 y 2014, los agricultores lograron aumentar su producción de grano hasta en un 27% en los distintos cultivos intervenidos. El trabajo ha contado  con el respaldo financiero del Ministerio de Agricultura, Innova Corfo, Indap y FIA. Además ha tenido el apoyo del INIA, la Universidad de Talca, de Chile, Universidad de California, Davis y la agroindustria como Molinera San Cristóbal, Empresas Carozzi, Soprole y Molinos Bío Bío, entre otras.

alim-cropcheck2
Crpcheck incorpora mejoras tecnológicas, incrementa la productividad y aumenta la competitividad en el sector agrícola

“Hoy la metodología es aplicada por agricultores, quienes son apoyados por los equipos técnicos de extensionistas en los cultivos que los asesoran”, explicó Mauricio Toro, jefe de Proyectos de Productividad Primaria en Fundación Chile. La metodología entrega tres herramientas que, en conjunto, aumentan la competitividad a nivel de campo. Además, establece indicadores productivos sobre los puntos de chequeo, medibles y comparables durante el desarrollo del cultivo y posterior al mismo. También capacita a los actores involucrados (agricultores, asesores técnicos, agroindustria y profesionales de Indap, facilitando su involucramiento en el método de trabajo y las metas por cumplir. Asimismo, entrega un manual técnico, como apoyo con los puntos de chequeo, la métrica y los detalles de la aplicación de la metodología.

El sistema se basa en la observación y el monitoreo del cultivo en determinados puntos de chequeo para los distintos factores de producción. A partir del análisis de los datos recopilados y su comparación con los obtenidos, los agricultores pueden tomar decisiones más informadas y por consecuencia, incrementar sus rendimientos. Al mismo tiempo, Cropcheck tiene un enfoque grupal que motiva el aprendizaje colaborativo de agricultores, extensionistas, asesores e investigadores. De este modo, los distintos actores, coordinados por la unidad Cropcheck de Fundación Chile, comparten la información recopilada en sus campos para el análisis de la temporada agrícola.

El sistema se basa en la observación y el monitoreo del cultivos. A partir del análisis de los datos recopilados y su comparación con los obtenidos, los agricultores pueden tomar decisiones más informadas y por consecuencia, incrementar sus rendimientos.

En este escenario, el manejo de la base de datos Cropcheck y su información ha jugado un rol clave. “Comenzamos con 20  y hoy contamos con mil agricultores, lo que significa que tenemos más de dos millones de datos. El salto evolutivo, en cuanto al monitoreo y levantamiento de información en el campo está ocurriendo gracias a las tecnologías que nos permiten obtener datos en tiempo real, sea por telemetría o por mensajes de texto vía celular. La tendencia mundial apunta a “sembrar sensores el campo” para obtener información en tiempo real. Nuestra mirada está puesta en las tecnologías a utilizar, más allá de los sensores de clima empleados desde un comienzo por el modelo, y el cómo integrarlas al sistema para optimizar su funcionamiento acorde con los requerimientos actuales” comentó Mauricio Toro.

La validación y el alcance que ha tenido Cropcheck, da cuenta de la proyección que aún tiene el programa en el país. Además de la incorporación de nuevas tecnologías, el trabajo desarrollado y por realizar se enmarca en un entorno sustentable con el medio ambiente. “El sistema reúne las características que necesita la agricultura moderna o “agricultura inteligente”, sobre la base de un “big data”. En este sentido, busca la sostenibilidad en el tiempo con un  uso racional de los recursos naturales e insumos, clave para enfrentar el déficit hídrico con eficiencia”, agregó el jefe del proyecto de Fundación Chile.