“Resulta difícil convencer que la minería inteligente permitirá mejorar la productividad”

Publicado: 11 abril, 2018
Interoperabilidad

Carlos Carmona, Director Ejecutivo de Interoperabilidad Minera de Fundación Chile, conversa en esta entrevista sobre el programa que ejecutará durante los próximos cinco años y los desafíos técnicos y humanos que debe sortear para lograr que la industria minera aproveche e integre el irrefrenable desarrollo tecnológico.

La sinergia entre tecnología y minería eficiente es el desafío pendiente que pretende resolver el “Programa tecnológico para la creación y adopción de estándares internacionales para interoperabilidad minera” que lidera Carlos Carmona.

Con esa serenidad que caracteriza a este profesional de 53 años, explica las dificultades para permear el quehacer minero de quienes han trabajo por tanto años con un procedimiento, metodología y experiencia que es ajena a la incorporación de tecnologías.

La implementación del programa de interoperabilidad que está a cargo de Fundación Chile, cuenta con el apoyo del Programa Nacional de Minería Alta Ley de Transforma, Corfo, el Fondo de Inversión Estratégica (FIE) del Ministerio de Economía, y tiene como socios estratégicos BHP, Codelco y como co-ejecutores CodelcoTech y Csiro.

Esta iniciativa contribuirá a la meta  planteada por el Programa Nacional de Minería Alta Ley y la iniciativa Valor Minero de llegar a tener 250 proveedores de clase mundial y exportar al menos US$4.000  millones en tecnología minera.

Tras reflexionar sobre la decisión de liderar este programa y el impacto en la productividad minera, Carmona revela que su verdadero desafío es convencer a los actores de la industria que la minería inteligente logrará mejorar la productividad minera.

¿En qué consiste el programa de Interoperabilidad Minera? 

La Minería en el mundo y en especial en Chile, enfrenta en la actualidad un gran problema de incompatibilidad entre las tecnologías de monitoreo, automatización y robótica utilizadas en sus distintas faenas mineras. Esto se traduce en que una faena en particular suele utilizar ciertas tecnologías propietarias y/o proveedores (Original Equipment Manufacturers, OEMs y Original Tecnology Manufacturers, OTMs) y el costo para mantenerlos y reemplazarlos una vez que están instalados en la mina es muy alto.

Además, cada faena aborda el problema de forma diferente, sin un enfoque centralizado, por lo que hay una redundancia en los esfuerzos y recursos utilizados para compatibilizar las capacidades de los proveedores y las tecnologías ofrecidas, con la metodología operacional que cada faena desea instaurar, esto hace que los costos se incrementen de manera casi incontrolable a través del transcurso de los años con la pérdida de competitividad que esto implica para cada operación minera.

¿Cuál es su mayor desafío?

El mayor desafío de este programa, que requiere convocar y vincular a los actores de la industria minera (mineras, proveedores de equipos, proveedores de sistemas, universidades, centros científicos, profesionales, etc.), recopilar experiencias nacionales e internacionales desde las diferentes operaciones mineras u otras organizaciones afines a este proyecto y lograr desarrollar guías y estándares de Interoperabilidad que permitan la compatibilidad tecnológica que a su vez asegure la mejora productiva de los diferentes procesos en la cadena de valor del negocio minero.

¿El programa contempla la gestión del cambio relacionado con el capital humano?

La industria minera es conservadora y tradicional, por lo tanto resulta difícil convencer a los actores en ella, de que será la tecnología en varias de sus dimensiones operacionales y, en especial, la minería inteligente, la que permitirá disminuir los costos operacionales, mejorar la calidad, la confiabilidad y productividad de los procesos de producción.

Existe disposición de parte de organizaciones corporativas y de Gobierno para incentivar el uso de las tecnologías desde ya hace varios años, pero igual cuesta bastante avanzar. Lo bueno es que existe conciencia de que el cambio que introduce la minería inteligente es fuerte y de que se está luchando por cambiar décadas de trabajo “tradicional” y un paradigma en la forma de hacer minería en Chile.

¿Y cómo lograr el cambio cultural para que los actores de la industria se adapten a este nuevo programa y las nuevas tecnologías?

Para impulsar el desarrollo y adopción de estándares es necesario que organizaciones afines a la minería y compañías mineras trabajen en alianza con proveedores de equipos, tecnologías y centros de investigación y con organizaciones internacionales de estándares.

Para lograr lo anterior la organización dispone de una gobernanza que se basa en un modelo colaborativo, público-privado, la estrategia también tiene foco en la formación de especialistas vía la creación de competencias que puedan operar y mantener las nuevas tecnologías y aplicar estándares de interoperabilidad. Las empresas mineras también deberán educarse en estos temas de modo de poder tener contraparte en entendimiento, conocimiento y sustentabilidad de este tipo de soluciones.

¿Cómo resumiría el desafío del programa?

Adoptar, adaptar, desarrollar, promocionar y habilitar las mejores guías y estándares tecnológicos internacionales abiertos para la interoperabilidad de sistemas, equipos y procesos de la industria minera.

¿Cuáles son los beneficios futuros del programa de interoperabilidad minero?

Este programa permitirá la entrada a nuevos proveedores, promover la colaboración mundial en problemas comunes en la industria minera, de manera de permitir la sinergia, colaboración y acelerar su evolución.

La interoperabilidad permite, por ejemplo, que diversos sistemas tecnológicos estratégicos que impactan la productividad minera, sean compatibles entre ellos independiente del quien sea su proveedor.

Lo anterior permitirá especialización de proveedores regionales, beneficios económicos (como por ejemplo, menores costo de licitación y contratos más favorables a las mineras), mayor compatibilidad y escalabilidad, menores costos de mantenimiento, mayor facilidad e interconectividad, además de facilidad de implementación y migración de sistemas.

Un primer esfuerzo parte por el análisis de brechas en productividad y uso eficiente de los equipos mineros principales en las operaciones mineras a rajo abierto.