Tendencia de Etiquetas Limpias: alimentos con menos colorantes, preservantes, saborizantes y azúcares añadidos

Publicado: 08 mayo, 2015
Alimentos y Acuicultura

La alimentación sana está cada día más presente en los consumidores, quienes son conscientes de la importancia de la nutrición en su bienestar físico y mental. Esto les permite estar atentos a la información contenida en la rotulación de los alimentos que consume.

Según cifras del estudio Chile Saludable -realizado el año 2014 por Fundación Chile junto a GFK Adimark- 1 de cada 3 chilenos lee las etiquetas de los alimentos que compran, y de aquellos que las leen, solo un 37% entiende lo que lee, datos que muestran a priori un fuerte desinterés de la población por informarse de los alimentos que están consumiendo.

En este escenario, Paulina Sazo, product manager de Alimentos y Biotecnología de Fundación Chile, asegura que una de las maneras para lograr que los chilenos sean más conscientes de su alimentación es que exista una mayor disponibilidad de alimentos procesados simples, es decir, con menos ingredientes y con componentes más fáciles de entender. El objetivo, según Paulina, es lograr sumarse a la tendencia mundial de etiquetas limpias o “clean labels”: etiquetas con pocos ingredientes, familiares y entendibles por los consumidores y por ende con menor cantidad de colorantes artificiales, preservantes y aditivos.

Las etiquetas limpias o “clean labels” describen productos hechos con ingredientes familiares y entendibles para los consumidores, y que por ende cuentan con menos colorantes artificiales, preservantes y aditivos.

“Si a esto se le sumara una campaña de educación nutricional potente a nivel de establecimientos educacionales, lugares de trabajo y medios de comunicación, nos enfrentaríamos a consumidores chilenos más informados, tomando decisiones más conscientes a la hora de alimentarse y preocupados en mayor medida de su calidad de vida hoy, lo que ayudaría a minimizar la tendencia en aumento en los índices de obesidad, sobrepeso y enfermedades crónicas no transmisibles asociadas que tenemos en nuestro país”, señaló Paulina.

Esto implica, por ejemplo, el desarrollo de alimentos con incorporación de ingredientes naturales a partir de frutas, hortalizas y plantas  como agentes colorantes, saborizantes y aromatizantes, lo que conlleva a un desafío tecnológico para la industria de alimentos de modo de mantener las características tanto sensoriales, como de calidad y estabilidad de sus desarrollos. “En Chile, si bien el desarrollo de alimentos con etiquetas limpias es aún una tendencia incipiente, es posible encontrar a algunas empresas de alimentos que han hecho un esfuerzo para incorporar productos en las góndolas de supermercados más naturales como compotas de frutas y cereales, jugos de frutas, frutas untables y galletas de arroz integral, sin preservantes, colorantes, saborizantes ni azúcares añadidos y saborizados y endulzados únicamente con jugos concentrados de frutas”, agregó.

“El desafío es grande en Chile y se requiere un trabajo conjunto tanto de la industria de alimentos, para buscar alternativas más naturales a la hora de programar sus nuevos desarrollos, como del gobierno  para potenciar campañas de educación nutricional que complementadas con un nuevo reglamento de etiquetado pronto a promulgarse, ayuden a los consumidores  a tener más herramientas para la toma de mejores decisiones en cuanto a alimentarse se trate”, puntualizó.