Una alianza necesaria para mejorar la formación técnico-profesional

Publicado: 25 mayo, 2017
Desarrollo Humano

Por: Valentina Quiroga, Subsecretaria Ministerio de Educación; Joaquín Villarino, Presidente Ejecutivo del Consejo Minero; Marcos Kulka, Gerente General de Fundación Chile

Contar con un sistema de Formación Técnico-Profesional (FTP) pertinente, flexible y de alta calidad impacta favorablemente la trayectoria de jóvenes que se integrarán a la vida laboral, así como de trabajadores que enfrentan innovaciones que transforman sus actividades.

Aumentar los técnicos calificados constituye, además de una potencial mejora en sus remuneraciones y calidad de vida, una condición habilitante para que las empresas sofistiquen sus productos o servicios, incorporando tecnología y conocimiento.

Si bien estos últimos tres años el Ministerio de Educación (Mineduc) ha visibilizado la FTP a través de diversas medidas, existe consenso en que esta ha sido menos abordada que otros ámbitos educativos.

Hay escasa evidencia sobre qué es una buena formación de esta naturaleza.

Tampoco hay antecedentes que permitan saber si las competencias desarrolladas son adecuadas para satisfacer los requerimientos de empleos de alta calidad y para apoyar la empleabilidad y el desarrollo de trayectorias educativo-laborales.

Ello no se condice con la masividad que ha alcanzado esta formación, con una matrícula de más de 700 mil estudiantes en los niveles secundario y terciario.

Pese a estas limitaciones, prácticamente no existen voces discordantes sobre el rol que puede jugar para el desarrollo del país.

Desde el sector público, el Mineduc ha desarrollado una Política Nacional de Formación Técnico-Profesional; está liderando la creación de 15 Centros de Formación Técnica Estatales y un Consejo Asesor, de carácter multisectorial y tripartito, al que se sumarán Consejos Regionales en el presente año.

A su vez, tanto Corfo como el Ministerio del Trabajo han relevado la FTP como una prioridad en materias de innovación y empleo.

Desde el sector privado, resulta interesante mirar lo que ocurre en aquellas actividades de mayor impacto en el país, como es la Gran Minería, que viene desarrollando desde 2012 el Consejo de Competencias Mineras (CCM).

Esta iniciativa del Consejo Minero, con el apoyo de Fundación Chile, hoy está integrada por empresas mineras y proveedoras, así como por la Asociación de Industriales de Antofagasta, la Cámara Chilena de la Construcción y Aprimin.

A través de ella se busca impulsar una estrategia sectorial de formación y capacitación, con un fuerte foco en FTP, a partir de la identificación de brechas y desafíos de capital humano, y la elaboración y publicación de estándares de calidad para la formación en minería.

Es indispensable que los sectores público y privado aúnen sus esfuerzos para avanzar de manera decidida en esta materia.

Convencidos de lo anterior, el sector minero, agrupado en el CCM, y el sector público (Mineduc-Mintrab-Minecon-Corfo) acordaron desarrollar una alianza que aborde estos desafíos.

Empresas mineras y proveedoras, asociaciones gremiales, instituciones de formación técnico-profesional y entidades públicas trabajarán, con el apoyo de Fundación Chile, para mejorar la FTP en minería.

La iniciativa, llamada Eleva, probará tecnologías de aprendizaje de última generación, nuevos modelos curriculares y pedagógicos, dispositivos para fomentar prácticas profesionales y diversos esquemas de certificación de instructores y docentes.

La mejora de las perspectivas laborales de los trabajadores que optan por esta formación no puede esperar.

Esta iniciativa puede mostrar un camino en que las necesidades del sector productivo se conjugan con las de estudiantes y trabajadores, y con los esfuerzos del sector público, generando respuestas mancomunadas que permitan poner a Chile en la vanguardia de la formación técnico-profesional.

*Publicado originalmente en El Mercurio.