Valhalla: Un proyecto que va con la naturaleza

Publicado: 15 diciembre, 2015
ChileGlobal Ventures

La combinación entre nuevas formas de energías y nuevas formas de comunicación ha dado paso a transformaciones radicales de la sociedad. En la primera revolución industrial la energía a vapor habilitó la impresión de libros a escala industrial, diseminando el conocimiento, y en la segunda, la energía eléctrica impulsó medios como la radio y televisión. Hoy estamos viviendo una tercera revolución que combina las energías renovables con Internet como plataforma de comunicación multimodal.

Valhalla es un proyecto chileno que representa bien lo que puede pasar en esta tercera revolución industrial, rompiendo paradigmas a través de una idea simple aunque potente: utilizar un reservorio de agua de mar como una gran batería hidráulica para dar viabilidad 24/7 a la energía solar.

A lo largo de estas olas de evolución la capacidad de las personas de sintonizar con los problemas globales ha crecido a medida que las interacciones entre las personas han pasado de unidireccionales a multidireccionales, y de locales a mundiales. Esto abre posibilidades para un desarrollo que sea financieramente viable, pero que no choque contra los equilibrios ecológicos y sociales. Citando al economista Jeremy Rifkin: “Hoy en día nos encontramos en la cima de otra convergencia histórica, en una tercera revolución industrial de la energía y la comunicación, que podría extender la sensibilidad empática a la propia biosfera y a toda la vida terrena. La revolución de Internet se está conjugando con la diseminación de las energías renovables, haciendo posible una economía sostenible que se gestiona localmente con vínculos en todo el mundo”.

Valhalla es un proyecto chileno que representa bien lo que puede pasar en esta tercera revolución industrial, rompiendo paradigmas a través de una idea simple aunque potente. Se trata de utilizar un reservorio de agua de mar como una gran batería hidráulica para dar viabilidad 24/7 a la energía solar. Valhalla será capaz de generar energía de forma competitiva, sin intermitencia y de forma limpia. El proyecto está siendo impulsado por un grupo de emprendedores que ha entendido bien la necesidad de una vinculación genuina con las comunidades locales y el entorno. Así, a modo de ilustración, es como la ingeniería del proyecto se apoya en las condiciones naturales del terreno -un farellón costero alto cerca del mar y concavidades naturales que reducen las obras civiles- para en vez de ir contra la naturaleza, “ir” con ella. Al enfoque local se suma una visión global y conexión con redes que apalancan financiamiento, conocimiento y tecnología. Fundación Chile no dudó en dar su apoyo a este proyecto hace ya varios años como un camino para tener mejor energía: no sólo más barata sino que más limpia, más estable y basada en nuestros recursos endémicos (sol, geografía y creatividad).