Energía innovación y desarrollo

Publicado: 06 November, 2018
Corporativo

*La Segunda

Chile goza de riqueza en energía solar, eólica, geotérmica y marina, entre otras, lo que permite disponer de electricidad limpia y abundante. La transición energética demanda recursos que tiene en abundancia, incluyendo cobre, litio, cobalto, nitratos y otros materiales térmicos.

Chile tiene la oportunidad de utilizar la energía como pivote para alcanzar el desarrollo integral. La ventana de tiempo es breve, pero actuando de manera inteligente puede aprovechar su potencial energético y capital humano para ser más productivo, inclusivo y sustentable. La oportunidad surge de la transformación que el sector energético experimenta en el mundo, impulsada por el avance tecnológico, el calentamiento global y el cambio social. Ella se refleja en el auge de las energías renovables, la descarbonización de la matriz energética, la generación distribuida, la electromovilidad, el almacenamiento de energía, la digitalización y las redes inteligentes.

El nuevo escenario favorece a Chile por su riqueza en energía solar, eólica, geotérmica y marina, entre otras, que permiten disponer de electricidad limpia y abundante. La transición energética demanda recursos que tiene en abundancia, incluyendo cobre, litio, cobalto, nitratos y otros materiales térmicos. La singularidad del desierto de Atacama posibilita un desarrollo virtuoso y sustentable de la minería, energía e industrias relacionadas. El menor costo permite aumentar la productividad de los sectores que utilizan energía, desarrollar nuevas actividades e incorporar tecnologías que mejoran la calidad de vida.

La meta depende de acciones coordinadas. Se requiere invertir en energías renovables e infraestructura de respaldo, redes de transmisión inteligentes y robustas, y sistemas de almacenamiento que permitan aprovechar dichas energías lejos y fuera de las horas en que se generan. La reducción de costos de baterías, la disponibilidad de nuevos materiales y centrales de bombeo permiten superar el paradigma de equilibrio instantáneo entre oferta y demanda eléctrica.

La relación virtuosa entre minería y energía exige un esfuerzo innovador para desarrollar soluciones tecnológicas que posibiliten una minería verde y competitiva. Algunos desafíos son el diseño de paneles fotovoltaicos para el desierto, la aplicación directa de energía solar térmica a los procesos mineros, la producción y empleo de hidrógeno como combustible y la explotación del litio, cobalto y otros materiales avanzados.

La obtención de beneficios en otros sectores de la economía depende de los menores precios de la energía y de la creación de nuevos negocios basados en conocimiento avanzado.

El desarrollo de una industria exportadora de equipos y servicios de ingeniería vinculada con las nuevas condiciones energéticas es una posibilidad concreta, que exige calificación técnica, emprendimiento y vínculos internacionales. Asimismo, el impacto en el bienestar de las personas se vincula con la posibilidad de crear nuevos empleos, un ambiente más limpio y también con la masificación de tecnologías que mejorarán la calidad de vida, permitiendo la electromovilidad, el reemplazo de la leña, el aire acondicionado en los hogares o la calefacción distrital.

La transformación energética ofrece a Chile un atajo al desarrollo. Su aprovechamiento exige acciones y regulaciones oportunas.