Salto minero: ¿Qué se hace en Chile para contar con un modelo similar al australiano?

Publicado: 04 September, 2017
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Australia es un país que la supo hacer. Al igual que en Chile, la minería juega un papel trascendental en el dinamismo de su economía. De hecho, representa más de la mitad de sus ventas al mundo. Pero a diferencia de nuestro país, ellos hace rato diagnosticaron que podían sacarle jugo a otro sector, que es el tecnológico, convirtiéndose en líderes del mercado mundial, en desarrollos de softwares para la minería y también de maquinaria especializada.

En esa línea, Orlando Jiménez, director ejecutivo de CSIRO Chile, organización de origen australiano de investigación aplicada, reconoce que el exitoso resultado de este rubro, denominado METS (sector de equipos, tecnología y servicios de minería) tiene que ver con un conjunto de factores. Entre ellos, el capital humano y en particular, la calidad de la formación de ingeniería que existe en esa nación.

De igual forma, cuenta que Australia invierte en torno al 2,3% del PIB en investigación y desarrollo (I+D), equivalente a unos US$24.000 millones. “Esto es muy significativo respecto de lo que invierte Chile, donde se destina solo un 0,3% del PIB, equivalente a unos US$800 millones. De lo anterior concluimos que en términos absolutos tenemos una diferencia de 25 veces la inversión en I+D, y si consideramos la inversión de acuerdo al tamaño de cada economía es 7 veces mayor, lo que igualmente constituye una diferencia muy sustantiva”, precisa Jiménez.

¿Cómo anda la cosa por acá?

Nuestro país tomó nota de ello y hace un par de años ha venido trabajando en impulsar un rubro similar al del país de Oceanía. De hecho, una de las primeras iniciativas que se llevó a cabo fue el Programa Proveedores de Clase Mundial (PPCM), ejecutado entre 2008 y 2010 por BHP Billiton, Codelco, y otros organismos, que buscaba potenciar a empresas proveedoras locales en el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas para la minería.

Si bien se ha ido avanzando, aún falta mucho para alcanzar un modelo exportable similar al de Australia. De hecho, según los datos de ProChile, en 2016 las exportaciones de los proveedores de la minería alcanzaron US$471 millones, que correspondieron a la suma de los envíos de 445 empresas. De ellas, 73% corresponden a grandes empresas y 27% a pymes.

En Chile existen 6.334 proveedores mineros, de los cuales sólo el 7% exporta, representando un 0,81% de nuestros envíos, que corresponden a servicios de ingeniería para la minería extractiva, software, TICs, entre otros. Nuestro principal comprador es Perú, siguiéndose Brasil, Argentina y México.

¿Qué hay hoy?

Enrique Molina, director del Programa de Innovación Abierta en Minería (PIAM) de FundaciónChile (FCh), afirma que en 2015 se lanzó el Programa Alta Ley, cuyo propósito es mejorar la competitividad de la minería en el largo plazo, fortaleciendo el contenido local y asegurando que el país disponga de las capacidades tecnológicas y el capital humano alineado con las necesidades de la industria minera.

En esa línea, detalla que el PIAM es la evolución natural del PPCM. “La iniciativa contempla una alianza colaborativa entre diversas instituciones públicas y privadas, como BHP Billiton, Codelco, Antofagasta Minerals, Ministerio de Minería, Ministerio de Economía, Fondo de Inversión Estratégica, Corfo, BID, Alta Ley; articulado por FCh”, explica.

Asimismo, destaca que hoy se dispone de un portafolio de proyectos de innovación tecnológica que se encuentran en diferentes etapas. “La oferta de soluciones tecnológicas es desarrollada por un ecosistema integrado por universidades, centros tecnológicos, emprendedores, proveedores, quienes son apoyados por diversas fuentes de financiamiento público y privado”, explica.

¿Qué nos falta para potenciar una industria similar a la australiana?

“Necesitamos mayor inversión en I+D, políticas de financiamiento por periodos prolongados, y una mayor vinculación y acompañamiento de las mineras en la internacionalización de sus proveedores”, plantea Molina.

En tanto, Rodrigo Cortés, gerente de transferencia tecnológica del AMTC, de la Universidad de Chile, apunta que lo que se requiere para alcanzar una mayor consolidación de este sector es fortalecer el vínculo universidad y empresa.

*Previamente publicado en Las Últimas Noticias.