Transición energética: oportunidades y desafíos – Alejandro Jadresic

Publicado: 17 mayo, 2019
Corporativo

FUENTE: Entrevista Revista Electricidad

El tenis y la natación son parte del tiempo libre de Alejandro Jadresic, presidente de Fundación Chile, desde donde está volcando su experiencia en el sector energético para los proyectos que impulsa esta entidad en materia de capital humano en energías renovables y en eficiencia energética.

El ex decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Adolfo Ibáñez y ex secretario ejecutivo de la CNE (1994-1998) aborda con ELECTRICIDAD los principales temas que vive el sector energético en el país, destacando que los mayores desafíos están en los cambios regulatorios que requiere el segmento de la distribución eléctrica, donde evalúa la discusión en torno a la instalación de los medidores inteligentes.

Evaluación

¿Cuál es su visión respecto a la transición energética que vive Chile?
La veo con mucho optimismo, pues hay grandes potencialidades que deben concretarse, aunque hay avances importantes como el desarrollo de las energías renovables que han traído una baja importante en los costos, además de los avances en la descarbonización, que es coincidente con la tendencia mundial, y la irrupción de nuevas tecnologías, como la electromovilidad y almacenamiento, los cuales avanzan bastante rápido.

¿Cómo compara esta realidad con los tiempos en que fue autoridad en el sector entre 1994 y 1998?
Los desafíos que teníamos hace 20 años eran la irrupción del gas natural y la electrificación rural que en ese entonces afectaba a 200 mil viviendas, pero que hoy ha bajado, teniendo 20 mil viviendas sin acceso al servicio. Ahora está la posibilidad de ser un país potencialmente rico en energía, por lo que se deben aprovechar esta realidad.

Usted participó en la mesa de trabajo sobre descarbonización, ¿cuáles son los aspectos que más destaca de esta iniciativa?
Fue una instancia en que se compartió información, más que en llegar a acuerdos, pues a las empresas les corresponde fijar su agenda de descarbonización, en coordinación con el Gobierno. Fue interesante conocer las perspectivas de los actores afectados en cuanto a costos y reconversión laboral. No es un tema trivial, pero es factible y de lo que se trata es de acelerar este proceso, sin generar costos sustantivos.

¿Cree que se pueda cumplir la meta propuesta de no tener centrales a carbón a 2050?
Sí. Las empresas ya lo están anunciado y ya no hay proyectos a carbón. El tema es ver qué tan rápido se retiran estas centrales de la operación en el sistema. Además, tenemos la ventaja de transformarnos en un país líder en este proceso y eso va a generar externalidades positivas para la inversión de energías renovables.

¿Cuál es el principal desafío que advierte con la descarbonización en la operación del sistema eléctrico?
Se requiere una red de transmisión más robusta que pueda enfrentar las oscilaciones asociadas a la energía solar y eólica. Felizmente se tomó la decisión de reforzar la transmisión con la expansión, no obstante tendrá que seguir ampliándose en el futuro, a lo que se suma el desarrollo del almacenamiento a gran escala. Con mejor planificación y nuevos modelos operacionales y tecnología los desafíos debieran superarse bien.

Distribución

¿Qué le ha parecido el avance en las políticas públicas del sector energético?
Este es un sector que, independientemente de los gobiernos de turno, ha sido liderado por gente que maneja el tema, así que ha habido un avance, aunque quedan desafíos pendientes como en la distribución, donde hay cambios regulatorios y tecnológicos importantes para hacer, con un proyecto de ley que debería presentarse a fines de año.

A su juicio, ¿hacia dónde debieran apuntar los cambios en este segmento?
A posibilitar el desarrollo de redes inteligentes y de servicios de valor agregado en eficiencia energética, electromovilidad, almacenamiento de energía y, especialmente, a la figura del prosumidor, quienes pueden alimentar con energía a las redes. La idea es que esta infraestructura se expanda razonablemente y permita que estos servicios se ofrezcan de manera distinta en tarificación, por ejemplo.

Dentro de la distribución se inserta la discusión de los medidores inteligentes, ¿cómo ha visto este tema?
Estos aparatos son parte del proceso y modernización del sistema, pero creo que evidentemente en este tema ha faltado una buena información. Ha existido un déficit del Gobierno y de las empresas, pues ha habido una confusión en el tema de los medidores inteligentes, pues a la opinión pública no le ha quedado claro cuál es el tema de fondo.

La gente se da cuenta de que esto es un avance, pero no ha sido bien explicado. Los procesos regulatorios son así y por eso lo que uno aprende es que las medidas hay que explicarlas muy bien y con detalles. Aquí además hubo una discusión en el Congreso, pero aparentemente no se discutió la medida antes de implementarla y eso es lo que generó el problema.

¿Qué trabajo realiza la Fundación Chile en este proceso de transición energética del país?
Hace tiempo trabajamos el tema de la energía y con mayor razón ahora que se está transformando en un elemento central para el desarrollo futuro. Tenemos la plataforma de innovación Brilla, para desarrollar nuevos emprendimientos para darles servicios a las empresas de energía solar. Seguimos trabajando en permitir que se desarrollen nuevos negocios a partir de ciertas tecnologías existentes.

¿Qué otra iniciativa desarrollan para el sector?
Estamos trabajando en el área de formación de recursos humanos especializados para las otras industrias, que ahora está centrado en materia de energía, donde se está empezando un estudio para comenzar a diseñar marcos de calificaciones para el sector energético, para ver qué tipo de perfiles profesionales se requieren para que esta industria se desarrolle bien.

¿A qué nicho particular apuntan?
La idea es poder asegurar que el desarrollo de la industria de energías renovables esté acompañada de técnicos capacitados y así no tener que importarlos a todos desde el exterior cuando se realizan proyectos con estas tecnologías, sino que las universidades y Centros de Formación Técnica formen personas en esta área.

¿Esto incluye a la electromovilidad?
La electromovilidad, en este sentido, es una de las líneas que va a ser interesante abordar a futuro. De hecho ya están llegando autos eléctricos y se ve que los talleres requieren especialistas que son distintos a los mecánicos tradicionales, pues se necesita que tengan conocimientos particulares en computación y equipos eléctricos.

A su juicio, ¿cuáles son los principales desafíos para la industria chilena?
Hay industria asociadas a la energía en que se pueden desarrollar en la medida en que se cuente con energía más barata y limpia, como en la producción de hidrógeno a partir del uso de la energía solar, especialmente en el norte del país, para que la minería tenga menos emisiones, lo que requiere una mayor coordinación de las autoridades, empresas de energía, mineras y entidades dedicadas a la formación del capital humano, para ir construyendo escenarios que permitan estos avances.