Columna de opinión
Más empleo local minero
En la última década el empleo local minero ha sido relativamente estable en torno al 70%. Esto significa que 7 de cada 10 personas que trabaja en minería son trabajadores locales.
El fomento y monitoreo de este indicador es una estrategia clave para el sector, que evidencia en qué nivel se encuentra la contratación de trabajadores que residen en las regiones donde están las faenas, en beneficio del desarrollo de la comunidad y su empleabilidad. Hoy las empresas mineras y los gobiernos regionales poseen metas internas para que continúe creciendo el empleo local, velando por el desarrollo de sus ciudades y que las ganancias se retribuyan a las comunidades.
Sin embargo, múltiples son los factores que podrían estar incidiendo en la dinámica de empleabilidad de trabajadores locales y conmutantes. Por ejemplo, en los años de mayor inversión en proyectos mineros, la demanda incremental por trabajo ha sido absorbida por trabajadores conmutantes.
También pareciera ser que los esfuerzos realizados por las empresas para la contratación de talento local están teniendo resultados positivos. Algunas de ellas están desarrollando programas para contribuir a la empleabilidad y desarrollo profesional de mujeres. Otras se han propuesto aumentar los índices de empleabilidad en sus áreas de influencia e incrementar los beneficios socioeconómicos para quienes buscan oportunidades laborales.
Para incrementar el empleo local, es clave que las regiones cuenten con una fuerza laboral capacitada y preparada con los conocimientos, certificaciones y habilidades que requiere la minería 4.0, incluyendo conocimientos técnicos y conductuales.
Este desafío debe ser asumido de manera colectiva entre las empresas y los sistemas de formación a nivel regional, dotando al sector minero, y en general a la economía regional, de los técnicos y profesionales con las cualificaciones necesarias, tanto en calidad como en cantidad.
En el objetivo de mejorar la formación y entrenamiento de la fuerza laboral del territorio, cobran gran relevancia las alianzas entre las empresas y el mundo formativo -incluyendo liceos, IP, CFT y OTEC-, que aseguren el alineamiento de sus procesos a los requerimientos de la minería, así como generar estrategias de vinculación formativo-laboral, que permitan a más personas locales incorporarse a la minería y acceder a la información de las posibilidades de desarrollo y empleo que pueden tener.