julio 22, 2019

Chile y el Desafío de Transitar hacia una Economía Digital

• Si bien las cifras de empleos que desaparecen son altas; también representan una oportunidad para que el país pueda anticiparse y responder a la demanda laboral del futuro.

• Se requiere adaptar los modelos educativos desde la infancia, apostando por la reconversión laboral y trabajando en base a una mayor conexión y coordinación con los sectores productivos.

Desde sus inicios la humanidad ha tenido que enfrentar y sobreponerse a los cambios que ha supuesto la industrialización a lo largo de los años. Si en el siglo XVIII los sectores productivos se vieron impactados por la irrupción de la primera máquina de vapor y otros desarrollos posteriores como la primera cinta transportadora, hoy el desafío está en cómo adaptarse a una nueva “ola tecnológica” o “Cuarta Revolución Industrial”, marcada por una mayor digitalización y automatización de sus procesos, la que conlleva además grandes cambios en el mercado laboral y en el tipo de profesional que se requiere para hoy y el futuro.

Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el 22% de los empleos en Chile presentan un alto riesgo de ser automatizados en los próximos años, mientras un 31,4% tiene probabilidades de experimentar cambios importantes, cifras que superan el promedio de los países que integran la entidad, 14% y 32%, respectivamente.

Una de las causas asociadas a esta elevada exposición al riesgo, se relacionaría, según la OCDE, a brechas en materia de habilidades digitales y educación, lo que ha gatillado la baja en la tasa de profesionales con las capacidades necesarias para asumir los desafíos que supone la transformación digital.

Si bien los números son alarmantes, también representan una oportunidad para que el país pueda anticiparse y responder a la demanda laboral del futuro, adaptando los modelos educativos desde la infancia, apostando por la reconversión laboral y trabajando en base a una mayor conexión y coordinación con los sectores productivos.

En respuesta a este gran desafío y desde el gobierno, Juan Manuel Santa Cruz, Director Nacional de Sence, aseguró que si se aprovechan bien estas oportunidades, los nuevos empleos deberían crecer con fuerza.  Sin embargo, aseguró que “para que esto ocurra, es clave que nuestro país se adapte a las nuevas formas de empleo. Tarea que el Ministerio del Trabajo ha impulsado a través de la agenda legislativa”.

Cerrar las brechas de competencias es una tarea permanente de nuestro servicio y buscamos que todos nuestros programas sirvan a este propósito. Lo nuevo en el contexto actual del mercado del trabajo, es que las personas deben reconvertirse con mucha mayor frecuencia, cambiar más veces de trabajo y estar constantemente renovando sus competencias para mantenerse activos y trabajando.

Juan Manuel Santa Cruz , Director Nacional de SENCE

La autoridad agregó que “cerrar las brechas de competencias es una tarea permanente de nuestro servicio y buscamos que todos nuestros programas sirvan a este propósito. Lo nuevo en el contexto actual del mercado del trabajo, es que las personas deben reconvertirse con mucha mayor frecuencia, cambiar más veces de trabajo y estar constantemente renovando sus competencias para mantenerse activos y trabajando”.

Frente a esto, aseguró “es clave que los programas de Sence les entreguen a las personas competencias que sean efectivamente útiles en sus desafíos laborales. Por lo mismo, hemos insistido en el esfuerzo de los Observatorios Laborales, que se encuentran en la mayoría de las regiones del país y que por primera vez cuantificarán las brechas de competencias”.

En esa misma línea, Hernán Araneda, gerente de Desarrollo Humano de Fundación Chile, enfatizó que el enfoque más promisorio es entender en qué medida las habilidades humanas van a ser sustituibles o van a ser complementarias con la tecnología.

El desafío estará en cómo, a aquellas personas que acceden a trabajos rutinarios, le entregamos las habilidades, que son complementarias con las tecnologías, y al mismo tiempo les permita ser más productivas.

Hernán Araneda , Gerente de Desarrollo Humano FCH

“El desafío estará en cómo, a aquellas personas que acceden a trabajos rutinarios, le entregamos las habilidades, que son complementarias con las tecnologías, y al mismo tiempo les permita ser más productivas. Parece bastante claro que la tecnología puede polarizar el mercado laboral, entre trabajadores muy tecnologizados y otros relegados a puestos de trabajo no reemplazables por la tecnología pero de baja productividad e ingresos, tales como oficios y servicios básicos”, aseveró.

Sectores Productivos

A la fecha ya son varias las iniciativas que se están impulsado a nivel nacional para ir transitando por este camino de transformación en sintonía con las necesidades futuras de los sectores productivos. Una de ellas es es la puesta en marcha del Marco de Cualificaciones TP, herramienta para el desarrollo, clasificación y reconocimiento de habilidades, conocimientos y competencias que es considerado como referente común y acordado por los diferentes actores involucrados en la Formación Técnica en el país.

Destaca también el “Consejo de Competencias Mantenimiento 4.0”, el primero de caracter multisectorial, cuyo objetivo es asegurar la disponibilidad de capital humano especialista de Mantenimiento, en cantidad y calidad, y que también busca acordar con el sector formativo los requerimientos de competencias para satisfacer la demanda actual y futura.

A esto se suma además el programa “Talento Digital” lanzado en enero de 2019 y, que en base a la experiencia de Tech Talent Pipeline, implementada con éxito en Nueva York desde 2014, busca desarrollar nuevas capacidades en las personas, en sintonía con las demandas de la economía digital, dando acceso a empleos de calidad y generando más oportunidades.  En concreto, la inicitiva tiene la meta de que al 2022 existan 16.000 personas capacitadas (15.000 jóvenes y trabajadores, más 1000 emprendedores), 10.500 personas empleadas, auto-empleadas o continuando estudios, y más de mil emprendedores.

En este contexto, Rodrigo  Abumohor, presidente del Consejo de Competencias Mantenimiento 4.0, indicó que “los sectores productivos deben conectarse a través de instituciones como Fundación Chile para construir en conjunto con los institutos de formación, programas de estudios y capacidades atingentes para las necesidades de las empresas en los distintos sectores.  En conjunto con eso abrir las puertas para generar posibilidades de empleo para las personas que cuenten con las competencias adecuadas”.

Juan Manuel Santa Cruz, añadió que “para que las iniciativas nacionales de capital humano sean exitosas, es fundamental tener una activa participación del sector privado y un compromiso claro del sector público, ambos dialogantes y coordinados en sus acciones. En el pasado hemos visto fracasar masivas iniciativas, porque intentaron avanzar sin coordinación con el sector productivo, y de estas hemos aprendido la lección”.

“En Talento Digital y el Consejo de Competencias Mantenimiento 4.0, las necesidades de formación son levantadas en conjunto con los empleadores que las generan, de manera que beneficien tanto a la empresa como al trabajador, quien tendrá más oportunidades de tener un empleo”, puntualizó la autoridad.

 

Relacionado

Noticias

Habilidades digitales para la 4ta revolución industrial...

Iniciativa

TALENTO DIGITAL PARA CHILE

Anticiparnos al mundo del trabajo: la Formación Técnica...