Columna de opinión
Algas emergen como una oportunidad estratégica para enfrentar el cambio climático y fortalecer economías costeras
La directora del Programa Caletas Sustentables de Fundación Chile, Claudia Razeto, planteó la necesidad de impulsar el cultivo de algas para reducir la presión sobre ecosistemas naturales, fortalecer la resiliencia del sector y generar nuevas oportunidades de desarrollo productivo en el país.
Este lunes 8 de Mayo, se conmemora el Día Mundial de los Océanos. Ante esto,la directora del Programa Caletas Sustentables de Fundación Chile, Claudia Razeto, hizo un llamado a través de su columna de opinión a potenciar el cultivo de algas como una herramienta clave para enfrentar los efectos del cambio climático, proteger los ecosistemas marinos y diversificar la economía vinculada al mar.
El aumento de la temperatura de los océanos está generando impactos cada vez más visibles en las costas chilenas, afectando a diversas especies marinas y provocando fenómenos como desprendimientos masivos y varamientos de algas. Según Razeto, estos eventos pueden disminuir significativamente la cobertura de las praderas naturales y comprometer su recuperación. “Chile es un país especialmente expuesto a los efectos del cambio climático. El aumento de la temperatura del mar está alterando ecosistemas completos, afectando no solo a peces, moluscos y mamíferos marinos, sino también a las algas”, señaló.
La especialista destacó que, aunque Chile promulgó en 2022 una ley para abordar los efectos de las marejadas atípicas y regular el aprovechamiento de recursos varados, la actividad sigue dependiendo mayoritariamente de ecosistemas silvestres. Durante 2024 se desembarcaron cerca de 440 mil toneladas de algas en el país, de las cuales el 97% provino de praderas naturales y solo un 3% de cultivos. “La cifra evidencia la fuerte dependencia de ecosistemas silvestres y, por ende, la vulnerabilidad del sector frente a eventos climáticos extremos”, advirtió.
Razeto recordó además que las algas constituyen una fuente de sustento para miles de familias. De acuerdo con el Registro Pesquero Artesanal, cerca de 70 mil personas dependen de esta actividad productiva, donde las mujeres cumplen un rol fundamental. Sin embargo, gran parte de la producción continúa exportándose como materia prima para luego regresar al país transformada en productos de mayor valor agregado, como alimentos, cosméticos e insumos industriales.
Frente a este escenario, la directora de Fundación Chile sostuvo que avanzar hacia una industria más sofisticada y resiliente requiere fortalecer el cultivo de algas a escala nacional. “Escalar el cultivo de algas aparece como una necesidad estratégica. No solo permitiría complementar la extracción desde bancos naturales y reducir la presión sobre los ecosistemas, sino también asegurar una oferta más estable, abrir oportunidades de innovación y desarrollar nuevos productos para industrias como la agrícola, alimentaria, cosmética y de carbono azul”, concluyó.