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enero 19, 2015

Gestión de resultados más allá del SIMCE

Por: Sergio Garay, Sub director del Programa de Gestión y Liderazgo Escolar de Fundación Chile.

Hace algunos días, en el diario La Tercera encontré un breve pero clarificador artículo de Ernesto Treviño, Investigador de la U. Diego Portales, que me ha parecido excelente para poder compartir y poner en su justo mérito el valor que debemos dar a los resultados del SIMCE.

Por los usos que se le ha dado a éste pareciera haberse perdido absolutamente el sentido de su aplicación y en especial de los resultados que se obtienen, es decir la orientación clave que necesitamos para focalizar las políticas públicas. No obstante ese sentido clave, nuestra confusión nos llevó a perder años centrados en las discusiones sobre los Rankings, los listados de «los mejores colegios de Chile», de » la Región», «de la Comuna» o «de la manzana». Solo hace unos pocos años se creó una de las políticas más significativas y que precisamente los datos de SIMCE venían ratificando, es decir la necesidad de entregar más recursos a aquellas escuelas que atienden a estudiantes más vulnerables (Ley SEP), porque la labor compensatoria de la escuela obviamente es más cara.

Pero no, perdimos tontamente un tiempo valioso. Era más importante introducir la «competencia», los incentivos para que unos se muestren mejores que otros, sin importar estas diferencias de origen. Gracias a eso, entre otras cosas tenemos un sistema escolar tremendamente segmentado e injusto.

En nuestra experiencia, con más de 10 años evaluando escuelas, a través del Modelo de Certificación de Calidad, hemos advertido que precisamente el área más deficitaria es la «Gestión de Resultados». O sea, los directores, sostenedores y equipos directivos cuentan con pocas herramientas para evaluar sus resultados, no solo SIMCE, si no aquellos que ellos como organización escolar se han propuesto en sus planes anuales, en sus planes estratégicos o en sus declaraciones de Misión y Visión, que muchas veces quedan como «frases para el bronce» y que nadie exige o controla.

[Tweet «Directores, sostenedores y equipos directivos cuentan con pocas herramientas para evaluar resultados»]

Contar con herramientas y monitorear los resultados que las organizaciones escolares se proponen es de vital importancia y tal vez el principal déficit de la Gestión Escolar de este tiempo. La clara reflexión de Ernesto Treviño ayuda a poner en su justo lugar lo que nos aporta el SIMCE, ahora debemos esperar y apoyar lo que el nuevo sistema de Aseguramiento de Calidad que nos presente, en especial lo que la Agencia de Calidad pueda ofrecer en términos de evaluación externa y orientación para la mejora de la calidad educativa que tanto buscamos.