Noticias 24 jun 2026

Chile actualiza su radiografía energética: arranca el tercer estudio nacional de usos de la energía en hogares

Chile actualiza su radiografía energética: arranca el tercer estudio nacional de usos de la energía en hogares
  • El Ministerio de Energía, a través de la iniciativa ConvergEN+ y junto a la consultora InData y actores privados del sector, impulsa la tercera edición de este estudio de referencia, que medirá cómo los hogares chilenos consumen y gestionan su energía en 2026.  

Se dio inicio al Estudio de Usos de la Energía de los Hogares de Chile 2026, la tercera versión de esta medición, realizada previamente en 2009 y 2018. La instancia reunió al Ministerio de Energía; a la consultora InData, encargada de la ejecución del estudio; a ConvergEN+, iniciativa impulsada por los ministerios de Energía, Medio Ambiente y Hacienda, financiada por el Global Environment Facility (GEF), implementada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y ejecutada por Fundación Chile; y a empresas del sector energético y del retail que cofinancian el proyecto. Estas últimas podrán aportar observaciones para la definición de los contenidos y preguntas que incorporará el instrumento. 

El estudio, que será una muestra representativa realizada a través de encuestas presenciales en hogares a lo largo del país, busca entender con precisión cómo las familias chilenas usan la energía: qué combustibles consumen, para qué usos, con qué equipos y en qué proporciones. Esta información no es posible obtenerla del Balance Nacional de Energía, que registra volúmenes de consumo, pero no su destino final dentro de los hogares. La edición 2026 contempla cerca de 3.800 encuestas de más de 130 preguntas cada una, cubriendo todas las zonas térmicas del país distribuidas en tres macrozonas: Norte, Centro-Sur y Sur-Austral, con un margen de error nacional de 1,59%.  

Uno de los usos estratégicos de los resultados será alimentar la hoja de ruta de descarbonización de la demanda térmica que ConvergEN+ desarrollará como uno de sus principales productos hacia 2029. Conocer el estado actual del consumo energético residencial, quiénes usan qué combustibles, en qué regiones y con qué equipos, es una condición fundamental para diseñar políticas públicas más efectivas y focalizadas. 

El trabajo en terreno comenzará a fines de junio y se extenderá por dos a tres meses. Los primeros resultados preliminares estarán disponibles en diciembre de este año. Los resultados finales se publicarán en abril de 2027 e incluirán una curva de conservación de energía, un ranking de las medidas más costo-efectivas para aumentar la eficiencia energética en los hogares y un análisis comparativo de la evolución del consumo residencial desde 2009.  

Entre las novedades de esta edición destacan nuevas preguntas sobre electromovilidad, bombas de calor, sistemas de almacenamiento de energía con baterías, electrodomésticos de uso reciente como freidoras de aire y electrodomésticos inteligentes, y preguntas sobre el teletrabajo.   

Para el Ministerio de Energía, los resultados serán insumo directo para el diseño de política pública. Marcelo Urrutia, jefe de la División de Energías Sostenibles, explicó que el estudio responde a una necesidad concreta de actualización. «Este estudio es clave para saber, después de 8 años, cómo la gente ha ido cambiando sus hábitos de consumo en energía, dónde están los énfasis de uso, y construir así mejores políticas públicas, más vinculadas a las necesidades reales de la gente. Y, por otro lado, vamos a conocer tendencias e intereses del sector privado que permitan desarrollar nuevas soluciones para los hogares», afirmó.   

El estudio llega en un momento clave para la política energética nacional. Cristian Yáñez, gerente general de InData, subrayó la urgencia de actualizar una fotografía que lleva más de ocho años sin renovarse. «Este es un estudio básico tanto para la política pública de Chile como para el sector privado, en el sentido que permite caracterizar los consumos de energía de los hogares en las distintas zonas y por nivel socioeconómico. Es necesario actualizar porque desde el último levantamiento han cambiado mucho los patrones, los gastos y las tecnologías presentes en los hogares chilenos», destacó.  

Los hallazgos del estudio aportarán información clave para comprender el estado actual de la demanda térmica en Chile y orientar la transición hacia un modelo energético más sostenible. Claudia Galleguillos, directora de ConvergEN+, puso el foco en uno de los desafíos más urgentes que el cambio climático impone al sector: la climatización de ambientes. “Estudios internacionales muestran que el cambio climático hará que las muertes por calor aumenten más de lo que disminuirán las muertes por frío. Bajo ese escenario, hay un tremendo desafío en cómo incentivar la adopción de sistemas que nos permitan adaptar nuestros hogares a los efectos negativos del cambio climático. Este tipo de estudios nos da indicaciones que permiten orientar la política pública, compararlas con las proyecciones de cambio climático y sugerir las mejoras que se consideren necesarias», sostuvo.  

La participación del sector privado en el estudio refleja un interés creciente por comprender los nuevos patrones de consumo energético en los hogares. Darío Morales, director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energía Solar, destacó el valor del estudio en un contexto de transformación profunda del sector. «La energía en el mundo hoy está viviendo una revolución. Las energías renovables de gran escala, pero también la energía distribuida y el autoconsumo están cambiando las reglas del juego. Para nosotros como asociación, entender lo que están pensando las familias chilenas en relación a este tema es fundamental para poder darles una oferta de valor que haga sentido con lo que están buscando», enfatizó.  

Los resultados del estudio serán un bien público de libre acceso. Las empresas que participan como cofinanciadoras tendrán además la opción de incorporar módulos adicionales con preguntas específicas a sus intereses, por zona geográfica, segmento de consumo o tecnología, aprovechando la infraestructura de terreno ya desplegada.