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septiembre 7, 2020

El camino hacia una educación digital

• Generar un debate respecto a la importancia que hoy tiene la innovación educativa, en un mundo hiperconectado que exige cada vez con mayor urgencia el desarrollo de competencias, habilidades y valores en niños y jóvenes para que puedan desenvolverse plenamente en esta nueva sociedad digital, fue el objetivo del conversatorio "Inteligencias Digitales", convocado por Diario Financiero y Fundación VTR

• Este artículo fue publicado por DFMas el 6 de septiembre de 2020.

En enero, el Foro Económico Mundial en Davos analizó, entre otros temas, la educación del futuro, focalizando sobre una «educación 4.0» e identificando ocho características críticas en el contenido y las experiencias, para definir un aprendizaje de alta calidad en la Cuarta Revolución Industrial Se habló de cómo potenciar habilidades de ciudadanía global, innovación y creatividad, habilidades tecnológicas, responsabilidad digital y el uso de la tecnología, y de la necesidad de pasar de un sistema donde el aprendizaje está estandarizado, a uno basado en las diversas necesidades individuales de cada alumno, que además sea lo suficientemente flexible como para permitir que cada estudiante progrese a su propio ritmo.

Hoy, cuando Chile transita el sexto mes de pandemia, muchos de esos temas son abordados en los ámbitos público y privado, impulsados por organizaciones como Fundación VTR que, junto a Diario Financiero, organizó el conversatorio «Inteligencias Digitales» para discutir en torno a la educación del futuro y los desafíos que enfrentan niños, jóvenes, padres y profesores. En la instancia participaron la directora ejecutiva de la Fundación VTR, Cyntia Soto; el gerente del Centro de Desarrollo Humano de Fundación Chile, Hernán Araneda; la directora ejecutiva de Educación 2020, Alejandra Arratia, y la directora del programa ecosiSTEAM del Centro David Rockefeller de Harvard, Ana María Raad. «Estamos frente a un cambio de paradigma, y lo sabemos. Por eso es importante hablar de estos temas y hacer entender que esta transformación no sólo requiere habilidades técnicas y prácticas, sino también combinar con valores morales universales que permitan a niños y jóvenes adaptarse a las demandas de esta nueva vida digital», dijo Cyntia Soto, explicando lo que Fundación VTR define como inteligencia digital.

HERNÁN ARANEDA. FUNDACIÓN CHILE
LOS DOCENTES DEL FUTURO

Según un informe de McKinsey Global lnstitute, en Chile hay 3,2 millones de empleos que podrían ser reemplazados por sistemas automatizados en los próximos 40 años. La docencia, en cambio, es «una de las profesiones del futuro», planteó Hernán Araneda, gerente del Centro de Desarrollo Humano de Fundación Chile.

«La profesión de los docentes no puede ser reemplazada aún ni por robots ni por ninguna inteligencia artificial. Eso da pistas sobre cómo incorporar la tecnología a los procesos pedagógicos», señaló. La pregunta clave ahora, frente a las nuevas dinámicas en el aula virtual, es «de qué manera la tecnología está al servicio del aprendizaje, o cómo puede contribuir a que ese aprendizaje ocurra mejor». Dudas que surgieron cuando los computadores apenas empezaban a llegar a las salas de clases y que, para Araneda, es necesario volver a plantear, a la luz de los cambios impulsados por la pandemia.

«Muchos colegios asumieron el homeschooiing como una especie de trasvasije mecánico del entorno escolar a la casa y, en la mayoría de los casos, ha resultado un desastre, con niveles de agotamiento tremendos. Por eso hay que mirar la evidencia que, en este caso, dice que, al estar en ambientes a distancia, el tiempo de exposición ala clase tiene que minimizarse», aseguró.

A su juicio, también es necesario incorporar numerosas herramientas digitales como recursos pedagógicos, «creando una pedagogía híbrida, potenciando el rol del profesor y sin eliminar ese feedback individualizado con el alumno».

EL ROL DE LA COLABORACIÓN QUE DELINÉO LA PANDEMIA

Generar un ecosistema entre entidades del gobierno, sociedad civil, colegios, docentes, facultades de Pedagogía y Colegio de Profesores, es clave para avanzar en un diálogo que establezca el tipo de educación que se quiere.

La aceleración digital en la educación que impuso la pandemia, no sólo dejó al descubierto las brechas que existen en esta materia a nivel de estudiantes, docentes y establecimientos, sino también la importancia de enfrentar este tema en un ambiente colaborativo, que no sólo incluya al Ministerio de Educación (Mineduc) o a los colegios, sino también a la sociedad civil, las facultades de Pedagogía y el Colegio de Profesores, en un diálogo ampliado que ayude a definir líneas estratégicas de acción, pensando en qué tipo de educación se quiere para el futuro.

Así lo vieron los especialistas que participaron del conversatorio «Inteligencias Digitales». Cyntia Soto, de Fundación VTR, reconoció que el Mineduc, en medio de la crisis sanitaria, «ha hecho lo que ha podido con un paradigma antiguo» y, de cara al futuro, dijo que es necesario que se involucren otras carteras en este «diálogo país», como la de Transporte y Telecomunicaciones, Desarrollo Social y Ciencias, a fin de impulsar políticas integrales «que permitan hacernos cargo de la brecha digital, pues hoy en Chile sólo el 50% de los hogares cuenta con una banda ancha fija».

Es clave avanzar por el lado de las facultades de Pedagogía, sostuvo Hernán Araneda, de Fundación Chile: «Aún hay mucho conservadurismo en torno a esta revolución digital y, a mi juicio, es insuficiente que el Mineduc se involucre sólo en lo que respecta a la acreditación de los planteles». Mientras que Ana María Raad, de EcosiSTEAM, observó que los países que han tenido éxito en articular un ecosistema de aprendizaje, han impulsado una cultura abierta de colaboración e innovación. «Si queremos calidad y equidad, tenemos que innovar. Lo de antes no resultó y se agravó con la crisis. Hay que dejar de ver la innovación pedagógica -de mano de la tecnología- como algo sólo para cierto grupo», precisó.

CYNTIA SOTO. FUNDACION VTR 
ACOMPAÑAR A NIÑOS, JÓVENES Y PROFESORES EN EL SALTO DIGITAL

Cómo empoderar a niños y jóvenes para que maximicen las oportunidades que ofrece el mundo digital es el principal empeño de Fundación VTR, para lo cual se enfocan en fomentar habilidades, actitudes y valores demandados en las sociedades digitales. Guiados por un framework que llamaron «Inteligencia Digital» -parte de una agenda global que incorpora los objetivos de

Educación 2030 de la OCDE, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU-, son doce las habilidades que Fundación VTR ha estado impulsando, explicó su directora ejecutiva, Cyntia Soto: desde la formación de una identidad digital, alfabetización mediática, gestión del riesgo cibernético, hasta el uso equilibrado de la tecnología.

«Es clave contribuir a una educación que promueva la formación en estas competencias», sostuvo. Pero lo más importante, añadió, es «formar jóvenes pensadores, críticos e independientes, que utilicen los medios digitales de manera inteligente para que puedan discernir la información veraz de la incorrecta».

Empoderar a los profesores también es una de las metas trazadas. Acaban de lanzar el programa «Contenidos Digitales para el Aula», junto a Fundación Chile y Educación 2020, un recurso gratuito con más de 50 clases completas con la idea de «dar a los docentes habilidades y recursos novedosos que les permitan hacer esta transición, considerando que muchos siguen con un modo de enseñanza que no aprovecha los recursos que los niños y jóvenes usan cotidianamente, como YouTube, lnstagram o TikTok», precisó Soto.

ALEJANDRA ARRATIA. EDUCACIÓN 2020 
RESET DE LA EDUCACIÓN

Una encuesta realizada por Educación 2020 dejó al descubierto que una de las necesidades que más observan los equipos directivos sobre sus docentes, es aumentar las competencias digitales. Yes que, según Alejandra Arratia, directora ejecutiva de Educación 2020, las escuelas han estado «muy enfocadas en que se `produzcan’ aprendizajes» y, con ello, se ha dejado de lado la valorización de la diversidad que implica este proceso. Sin embargo, la pandemia generó una oportunidad para repensar las estrategias e incorporar más innovación en medio de este contexto y hacia el futuro, en una suerte de «reseteo de la educación», en que «las inteligencias digitales pueden jugar un rol muy importante porque se avanzará hacia un sistema más diverso, flexible y diferenciado». Pero este nuevo panorama no está exento de desafíos. «La transformación digital implica un cambio cultural (…) y en ese contexto, es clave el desarrollo de pensamiento crítico, autonomía, autorregulación, habilidades metacognitivas», dijo, añadiendo que para este cambio se requiere mirar la política pública de educación con una perspectiva sistemática, «algo que en Chile hace falta». A modo de síntesis, Arratia observó tres elementos que pueden ayudar a promover cambios más profundos: repensar las estructuras actuales, para que la innovación tenga un espacio privilegiado en el sistema educativo; repensar la arquitectura del currículum para que potencie la innovación, «algo que debe ir de la mano de la formación docente», y la promoción de evaluaciones formativas por sobre las calificativas.

ANA MARIA RAAD. ECOSISTEAM
LAS LUCES Y SOMBRAS DE LA PANDEMIA

Según Ana María Raad, directora del programa ecosiSTEAM del Centro David Rockefeller de Harvard, la pandemia ha dejado de manifiesto los retos a abordar de forma urgente en materia de educación en los colegios, y lo que se debe considerar para el futuro, como las brechas digitales. «Chile debe seguir invirtiendo en inclusión digital desde la infraestructura hasta habilidades digitales de los profesores», analizó.

No obstante, este tiempo también dejó oportunidades, pues acercó a profesores y alumnos hacia una cultura digital, «bajando las barreras culturales respecto a la tecnología». Y aunque este período ha estado lleno de cambios, pruebas y errores, hay algo que quedó claro: «La relación entre estudiante, profesor y conocimiento -el llamado núcleo pedagógico- no cambió ni cambiará. Lo que sí cambiará a futuro, es el contexto».

Por eso, cree que en la planificación del regreso a las aulas, se deben incluir ciertos aprendizajes. No se puede hacer «borrón y cuenta nueva», sino que rediseñar la educación tomando lo mejor de los métodos tradicionales y «reconvertirlos y enriquecerlos con innovaciones en las metodologías e introducción de la tecnología». A su juicio, el mejor camino está en los modelos híbridos, al aportar flexibilidad e impactar en los currículums académicos, habilidades y tiempos. «Si sólo das tecnología, no funciona. Pero apoyar a los profesores en el proceso, es un factor determinante en la inclusión, en los tiempos de los estudiantes y la retroalimentación», observó.

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