Noticias 26 ago 2026

Joaquín Cordua: la imagen que ayudó a construir el espíritu innovador de Fundación Chile

Joaquín Cordua: la imagen que ayudó a construir el espíritu innovador de Fundación Chile
  • 50 años de Fundación Chile, tres testimonios recuerdan el legado de uno de los principales impulsores de la institución y su visión sobre la innovación, el trabajo colaborativo y el desarrollo tecnológico. 

Hacer posible una institución referente en innovación, transferencia tecnológica y desarrollo sostenible. Aunque Fundación Chile haya ido cambiando a lo largo de 50 años, el corazón de la entidad sigue habitando estos tres pilares. Una mirada que compartió desde sus inicios Joaquín Cordua (1927-2023), uno de los protagonistas de la construcción de Fundación Chile durante sus primeras décadas. 

Ingeniero Civil Eléctrico de la Universidad de Chile, Cordua también fue director de la Escuela de Ingeniería y Ciencias de su universidad, recibiendo el Premio Medalla de Oro 2011 del Colegio de Ingenieros. Durante su trayectoria en Fundación Chile, el ingeniero ocupó diversos cargos, entre ellos miembro del Consejo Directivo, gerente del área de Capital Humano, de Desarrollo de Proyectos y Marketing, de Ecosistemas de Negocios, y asesor estratégico, entre otros.  

En estos cargos estuvo en la génesis y consolidación del modelo de innovación y transferencia tecnológica de la institución, teniendo la visión, además, de introducir los temas de desarrollo humano en Fundación Chile como un aspecto clave para mejorar la capacidad de innovar e impactar en el desarrollo del país.

Entender su figura es entender el desarrollo que ha tenido la misma Fundación. Comprender quién era, a través de la mirada de su propio hijo y de tres personas que trabajaron codo a codo con él, permiten conocer su aporte a la construcción de la identidad de una institución que este 2026 cumple 50 años; además, facultan comprender su lado humano, su liderazgo y la profunda convicción con la que entendía la innovación.  

Los dos grandes amores de Joaquín Cordua 

Para comenzar a hablar de cómo era Joaquín es indispensable conocer la perspectiva de su núcleo familiar. Concretamente, a través de la visión de su hijo Gonzalo, quien recuerda pasiones, intereses, visiones y desafíos que el ingeniero tuvo durante su vida.  

En este primer registro, Gonzalo Cordua recuerda que la vida profesional de su padre estuvo marcada por dos grandes pasiones: Fundación Chile y la Universidad de Chile, instituciones a las que dedicó buena parte de su carrera.  

Hernán Araneda, gerente general de FCh, recuerda la figura de Joaquín Cordua con mucho entusiasmo. De hecho, fue el mismo Joaquín quien entrevistó por primera vez a quien es hoy el actual gerente de la entidad.  

“Fue una persona muy querida por toda la gente que tuvo el privilegio de tratar con él. Un personaje muy particular en muchas dimensiones. Él tuvo una gran trayectoria laboral y fue, sobre todo, un gran innovador. Desde que lo conocí me di cuenta que tenía un punto de vista particular en casi todos los problemas. En su cotidiano era muy crítico de los prejuicios sociales. Siempre fue muy generoso en compartir su visión y estimular a que la gente buscara cosas”. 

Según recuerda, Cordua tuvo una gran visión a erigir el área de Proyectos Especiales, una unidad a cargo de diversificar los temas de FCh, en la que se incubaban iniciativas de diversa índole y de la que se fraguó muchos ámbitos que hoy están presentes en la institución. 

De ahí que para el actual gerente sea un motor para su propio trabajo, explicando que una de las cualidades de Cordua era su profunda búsqueda de la innovación, carácter esencial de Fundación Chile. 

“Lo recuerdo como una especie de mentor para mí. Le tengo un tremendo aprecio. Es un referente. Se merece por parte nuestra, y de las personas jóvenes que están hoy en Fundación, que puedan acercarse a la figura de Joaquín porque de muchas maneras ha representado lo más propio de la Fundación Chile”. 

Empresas demostrativas: una innovación que cambió la transferencia tecnológica en Chile 

Uno de los hitos más relevantes impulsados por Fundación Chile durante la década de 1980 fue la creación de las empresas demostrativas, un modelo pionero para acelerar la adopción de nuevas tecnologías en el país. 

Tras una primera etapa enfocada en proyectos de interés social y servicios tecnológicos, la institución comenzó en 1982 a desarrollar empresas capaces de demostrar, en condiciones reales de mercado, la viabilidad de nuevas soluciones tecnológicas. Este mecanismo permitió evidenciar que, cuando existían oportunidades y capacidades empresariales, era posible incorporar tecnologías nacionales e internacionales para transformar sectores productivos completos. 

En este video, Gonzalo Cordua recuerda cómo su padre vivió con entusiasmo esta etapa, que sentó las bases del crecimiento y posicionamiento de Fundación Chile durante los años siguientes. 

Un líder cercano, apasionado por la naturaleza y el trabajo en equipo 

Joaquín Cordua fue más que un ingeniero. Dentro suyo habitaba un perfil humano que fue parte esencial de la cultura que ayudó a construir en Fundación Chile, una institución que desde hace cinco décadas promueve la innovación con una mirada puesta en las personas, los territorios y el desarrollo sostenible. 

Para Olaya Cambiaso, ingeniera que trabajó desde el 2001 al 2019 en Fundación Chile, la figura de Joaquín Cordua representó un modelo a seguir. “Siempre sentí que era un maestro para mí”, parte diciendo quien hoy tiene su emprendimiento de bulbos en Santo Domingo. 

“Era una persona muy cercana, además de un hombre sencillo y bajo perfil. Esto ayudaba en mucho en los proyectos ya que establecía relaciones de confianza con las contrapartes”, explica Cambiaso, quien valora profundamente el ambiente de tranquilidad y cercanía que generaba Joaquín. 

Visión similar tiene la directora de empresas María Olivia Recart. Para la ingeniera, quien trabajó 14 años en Fundación Chile, Joaquín Cordua fue fundamental para la institución.  

“Tenía una capacidad de pensar muy distinta. Yo siempre lo vi como un renacentista, una persona llena de conocimiento. Usaba el conocimiento de todas las áreas para vivir su vida laboral. Te enseñaba a abrir la mente y a pensar. Además de que tenía un muy buen carácter, generando puentes y confianzas. Era un gran ser humano”, sostiene. 

Y fue esa huella profunda la que se manifiesta cuando su hijo lo recuerda también como un apasionado de la naturaleza, convencido de que las mejores ideas surgían del trabajo colaborativo y del compromiso con un propósito común. 

Finalmente, su experiencia y extenso conocimiento de Fundación Chile quedaron plasmados en el libro “La Fundación Chile en el tiempo” (2017), escrito junto a Francisco Klima. La publicación recorre los primeros 40 años de la institución y su contribución al país, siendo un gran aporte para entender la evolución y trayectoria de FCh. 

50 años impulsando innovación para Chile  

Durante cinco décadas, Fundación Chile ha reunido a profesionales, investigadores y líderes que han contribuido a desarrollar soluciones innovadoras para responder a los principales desafíos del país. La historia de Joaquín Cordua representa ese espíritu pionero que ha caracterizado a la institución desde su creación en 1976: la convicción de que la innovación, el conocimiento y la colaboración pueden generar las transformaciones de largo plazo que Chile requiere.