Por Francisca Orellana – Noticia de Las Últimas Noticias (LUN)
En los próximos diez años, la Región de Antofagasta necesitará sumar más de 18.000 nuevos trabajadores para la minería. Esa zona concentra 50% del empleo de esta industria a nivel nacional: vacantes ya hay, pero las empresas están buscando —y buscarán— perfiles profesionales cada vez más especializados.
El estudio “Capítulo Regional de Antofagasta” del Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería 2025-2034, elaborado por la Alianza CCM-Eleva, reveló que en los últimos años el empleo minero regional aumentó en cerca de 20.000 personas: así, ya son más de 100.000 los trabajadores de esta industria.
El número de nuevos puestos que abrirán vacantes apunta a suplir a aquellos que se jubilarán, a la entrada de nuevos proyectos y la transformación tecnológica.
“Hoy la minería ofrece oportunidades de desarrollo profesional y técnico atractivas para quienes están decidiendo su futuro formativo”, destaca Verónica Cid, líder de Prospección Laboral de la Alianza CCM-Eleva.
“Para un estudiante que hoy está definiendo su futuro profesional, esta proyección debe interpretarse como una evidencia de que la minería continuará siendo uno de los principales motores del desarrollo económico del país y uno de los sectores con mejores oportunidades laborales para profesionales altamente calificados”, añade Miguel Herrera, director de Ingeniería Civil en Minería de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Adolfo Ibáñez.
Sin embargo, advierte que sería un error pensar que la sola existencia de vacantes garantiza una buena empleabilidad: “La industria ya no busca únicamente ingenieros con sólidos conocimientos técnicos, busca profesionales capaces de adaptarse a un entorno altamente digitalizado, automatizado e interdisciplinario”.
Cid detalla que las oportunidades estarán principalmente en carreras vinculadas a mantenimiento, operación, automatización, mecatrónica, electricidad, análisis de datos y tecnologías digitales.
Pero ya no basta con dominar una sola especialidad. “La minería del futuro será distinta a la de hace algunos años. Las oportunidades estarán principalmente para quienes opten por estas especialidades y carreras: más que formar personas para un empleo específico, hoy la industria busca desarrollar habilidades 4.0 que les permitan adaptarse a una minería cada vez más automatizada, sostenible y conectada”, comenta.
Por lo mismo, apunta a que hoy el desafío está en prepararse para una industria en evolución, donde la educación continua, las competencias digitales y las habilidades para resolver problemas serán tan importantes como los conocimientos técnicos.
“Esa combinación será la que marque la diferencia en la minería de la próxima década”, proyecta el académico.
Un ejemplo, señala, es el trabajo del mantenedor mecánico, que ha evolucionado hacia el perfil de mantenedor mecatrónico, que integra la mecánica, la electrónica, programación y la automatización. Actualmente este es uno de los dos cargos más demandados por la industria, junto al operador de equipos móviles.
“Las empresas buscan personas con sólidos conocimientos técnicos en mecánica, electricidad, electrónica, sistemas de control y mantenimiento de maquinaria, pero también con competencias para desenvolverse en entornos cada vez más digitalizados”, apunta.
El uso de camiones autónomos, centros de operación remota, sensores que monitorean equipos y sistemas capaces de anticipar fallas ya son parte de la transformación de las faenas: eso beneficia a aquellos que ya saben de automatización, robótica, inteligencia artificial, datos, modelamiento matemático, sistemas de monitoreo en tiempo real.
“Se trata probablemente del mayor cambio tecnológico que ha experimentado la minería desde la mecanización de las operaciones. Esto obliga a los futuros ingenieros a profundizar conocimientos en esas áreas. Podrán desempeñarse como ingenieros de optimización, de automatización, especialistas en IA aplicada a minería, científicos de datos para operaciones mineras, entre otros”, enumera Herrera.
También se valoran conocimientos en sustentabilidad, sobre todo en el uso eficiente del agua y energía, que permiten desempeñarse como ingenieros en sustentabilidad o ambientales mineros, especialistas en gestión del agua, economía circular o procesos hidrometalúrgicos.
“Ya existe demanda por profesionales con estos conocimientos”, subraya Juan Colihuil, jefe de selección y gestión de personas de la consultora EasyJobs. “Son perfiles escasos y muy buscados por las empresas, especialmente en minería, donde la digitalización avanza rápidamente”, recalca.
Esta mayor demanda y una oferta limitada de especialistas también se refleja en el nivel de sueldos.
“Por ejemplo, un ingeniero de automatización o mecatrónica con algunos años de experiencia puede percibir entre $2.500.000 y $4.500.000 líquidos mensuales, mientras que especialistas en IA, análisis de datos industriales o proyectos de transformación digital pueden superar los $5.000.000. En comparación, profesionales tradicionales como ingenieros de procesos, mantenimiento o producción suelen encontrarse en rangos aproximados de $1.800.000 a $3.500.000 líquidos, dependiendo de la experiencia, la compañía y la operación minera”, detalla.
Mientras, un experto ligado a energías renovables está hoy en un nivel de renta desde $2.800.000, mientras un especialista en gestión hídrica supera los $3.000.000.
Estar actualizado, indica, permite tener mayores oportunidades de crecimiento profesional y salarial durante los próximos años:
“Son áreas con una alta proyección, ya que responden a objetivos estratégicos y exigencias ambientales que seguirán creciendo en la industria minera”.