Maya Hirsch, líder de sustentabilidad, Fundación Chile:

«No hay mejor energía que la que no se consume»

  • Esta entrevista fue publicada por revista Gestión RS.

Hace unos días terminó la campaña #Refriclaje, que logró el recambio de 1.600 refrigeradores a lo largo del país, sacando del parque instalado aparatos de más de diez años de antigüedad, los que, además de consumir más energía, emiten mayor cantidad de gases de efecto invernadero (GEI).

Maya Hirsch, Líder de Sustentabilidad de Fundación Chile, comparte en esta entrevista detalles sobre la implementación de esta campaña, impulsada por actores del mundo público y privado.

¿Cómo surge la iniciativa #Refriclaje?

La iniciativa #Refriclaje es parte de un programa que está ejecutando el Ministerio de Energía, Ministerio de Medio Ambiente y la Fundación Chile, el cual es financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente e implementado por el Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas. El proyecto busca acelerar la transición hacia refrigeradores domésticos más eficientes en Chile, abordando esta temática desde el lado regulatorio, protocolos de certificación, educación, reciclaje y en este caso, campañas de recambio masivas, que incentivan a los hogares chilenos a optar por tecnologías mucho más eficientes y de bajo consumo, asegurando que sus refrigeradores antiguos sean reciclados de manera adecuada.

¿Cuál fue el principal objetivo de la campaña y a quién estuvo dirigida?

Estuvo dirigida a todos los hogares de las regiones incluidas en la campaña: Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Región Metropolitana, Concepción, La Araucanía, y Los Ríos. Apuntaba a familias que experimentaran altos costos de electricidad mes a mes siendo su principal causa el uso de electrodomésticos viejos, que no funcionan bien y, por consiguiente, aumentan el consumo eléctrico.

#Refriclaje tuvo dos objetivos: por un lado, incentivar y apoyar a las familias a poder hacer este recambio por refrigeradores altamente eficientes con tecnología de punta para que incida directamente sobre sus costos mensuales de electricidad, pero también asegurar que los refrigeradores antiguos e ineficientes fueran reciclados de manera adecuada y amigable con el medioambiente, con especial foco en la regeneración de los gases refrigerantes, que tienen un impacto extremadamente dañino para la capa de ozono. Por otro lado, al reciclarlos, nos aseguramos de que no seguirán siendo utilizados en otros hogares generando altos costos eléctricos a otras familias.

A pocos días de finalizada la campaña, ¿Cómo evalúan su impacto?

La campaña ha tenido un gran impacto, tanto para los hogares como para el medio ambiente. Superamos los 8000 inscritos, lo que nos obligó a finalizar antes la campaña, dado que teníamos stock limitado. Más del 20% de las personas que participaron tenían un refrigerador con más de 10 años. Estos aparatos aún tienen gases refrigerantes cuyo uso hoy en día está prohibido por lo altamente contaminantes que son a nivel de gases de efecto invernadero

Nuestro propósito era llegar a todo Chile, sin embargo, las capacidades de reciclaje en distintas regiones nos limitaron a extender la campaña solo a las anteriormente mencionadas. Esperamos en una próxima oportunidad poder suplir esta brecha y que existan capacidades de reciclaje de este tipo de aparatos en todas las regiones del país.

Durante la primera etapa de la campaña reciclamos casi 800 refrigeradores, recuperando 36 toneladas de fierro, 2 toneladas de vidrio y 5 toneladas de plástico, todos materiales que serán reutilizados en nuevos productos y procesos productivos. En cuanto a los gases refrigerantes se pudieron recuperar casi 100 kilos, los cuales en su mayoría serán regenerados para poder ser reutilizados en equipos de refrigeración principalmente industrial, por ejemplo, en equipos de refrigeración de supermercados, almacenes y restaurantes.

Una vez se finalice el proceso de reciclaje de los 1.600 refrigeradores recambiados, esperamos poder recuperar un total de 74 toneladas de metal (equivalente a 24 autos medianos), 10 toneladas de plástico (equivalente a 5.000 basureros de plástico de 50 litros) y 4 toneladas de vidrio (equivalente a 267 m2 de vidrio). Esto para nosotros es fundamental, en línea con abordar la economía circular.

¿Han observado tendencias de consumo y/o en los productores que muestren que las personas estén prefiriendo aparatos más eficientes?

Absolutamente. La conciencia del consumidor chileno respecto a todo tipo de atributos sustentables ha aumentado considerablemente en los últimos años.

En cuanto a temas en torno a la eficiencia energética se ve un claro interés de las personas en torno al consumo de sus electrodomésticos y la eficiencia de estos ya que tienen un impacto directo sobre sus costos de electricidad mes a mes. Dada esta demanda, lo productores han aumentado la importación de equipos más eficientes.

Según datos de estudios de Fundación Chile, observamos que los refrigeradores con estándar de eficiencia energética «A» han disminuido su participación de mercado de un 44% en 2015, a un 10% en 2020. A su vez, refrigeradores altamente eficientes como los A++ subieron su participación de un 4% en 2019 a un 10% en 2020, lo que demuestra una clara tendencia del mercado y consumidores a preferir productos de bajo consumo energético y responsables con el medio ambiente.

También podemos notar la tendencia a una compra más informada de parte de los consumidores, con la gran cantidad de visitas que recibe el sitio www.topten.cl, iniciativa de la que formamos parte y donde se rankean distintos electrodomésticos de acuerdo a su consumo energético (de menor a mayor consumo). Ahí las personas pueden acceder a información respecto a cuánto le costará en pesos mensualmente el uso de un refrigerador o un televisor. Además, entrega una comparación de precios en los distintos retails del país para cada producto, la cual se actualiza varias veces al día.

¿Cómo se encuentra Chile en cuanto al manejo de residuos como refrigeradores u otros electrodomésticos?

El reciclaje adecuado de aparatos eléctricos y electrónicos en Chile, dentro de los cuales encontramos los electrodomésticos, es bastante bajo. Estimaciones del Ministerio del Medio Ambiente dan cuenta que durante el 2021 se reciclaron tan sólo un 3,5% de esta categoría de productos. La principal brecha en este sentido es la percepción de las personas que debiesen percibir una retribución económica al entregar sus electrodomésticos para ser reciclados. Sin embargo, el costo real de reciclar electrodomésticos tiene un costo negativo, es decir la planta de reciclaje no percibe un ingreso monetario al reciclar estos aparatos y es el consumidor el que debe asumir este costo. Por otro lado, dado el tamaño de estos productos la entrega en puntos limpios que los reciben es complicado por un tema de transporte para el consumidor. La implementación de capacidades de retiro a domicilio periódicos es fundamental para aumentar las tasas de recolección de este tipo de aparatos eléctricos y electrónicos.

El Decreto Supremo para RAEE en el marco de la Ley 20.920 (Ley REP) está actualmente en proceso de consulta pública, una vez se publique la gestión de estos residuos será obligación en nuestro país.

¿Cuánto puede aportar la eficiencia energética a nivel residencial en la lucha contra el cambio climático?

El aporte de la eficiencia energética tiene dos focos: por un lado, el ahorro que le genera a las familias en la cuenta de luz mensualmente. Por otra parte, somos enfáticos en que no hay mejor energía que la que no se consume. En Chile gran parte de la energía se produce con recursos fósiles, los cuales tienen una emisión de CO2 muy alta. Por lo tanto, al reducir el consumo energético de los hogares, y por lo tanto a nivel país, reducimos toda esa emisión que se genera a través de la producción que se genera con estas fuentes no renovables

¿Qué otras iniciativas está impulsando Fundación Chile en esta línea?

En Fundación Chile estamos trabajando, por un lado, en todo lo que hace referencia a la eficiencia energética, es decir, a reducir los consumos energéticos, sobre todo los consumos ineficientes, y eficientizar el consumo energético principalmente de lo que se usa en los hogares, como la iluminación y refrigeradores. Se estima que eficiencia energética permitiría reducir las emisiones de GEI en un 35% aproximadamente, por lo que es un foco de nuestro trabajo para contribuir a la mitigación del cambio climático. Por otra parte, estamos abordando de una manera muy potente todo lo que pasa con los residuos que se van generando por este recambio tecnológico y en lo que es los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). Trabajamos con recicladores de RAEE en Chile y prontamente realizaremos el primer piloto en el país para la identificación y reciclaje de plásticos con residuos peligrosos como compuestos orgánicos persistentes. Estas dos aristas contribuyen directa e indirectamente sobre el cambio climático y las emisiones de CO2 en nuestro país y a nivel mundial.

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