Noticias 30 sep 2026

PISA 2025 en Chile: qué nos dice del apoyo docente y clima de aula en las clases de ciencias

PISA 2025 en Chile: qué nos dice del apoyo docente y clima de aula en las clases de ciencias
  • El 86% de las y los estudiantes en Chile afirma que sus docentes muestran interés por su aprendizaje en este ámbito. Al mismo tiempo, un 43% señala que el ruido y el desorden interrumpen la mayoría o todas las clases. Los resultados abren una conversación sobre cómo fortalecer las condiciones para aprender. 

Por Claudia Llanca 

¿Qué ocurre en las salas de clases más allá de los puntajes? La evaluación PISA 2025 ofrece una mirada a las experiencias de aprendizaje de estudiantes de 15 años. En Chile, sus respuestas muestran una fortaleza: perciben interés y apoyo de sus docentes de ciencias. También revelan dificultades para mantener la atención y trabajar en un ambiente propicio para aprender. 

Coordinada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), PISA evalúa competencias en Lectura, Matemática y Ciencias Naturales. En su edición 2025 participaron 91 países y economías. En Chile, la prueba se aplicó entre septiembre y octubre de 2025 a 6.574 estudiantes de 222 establecimientos educacionales. La mayoría cursaba primero o segundo medio. 

¿Cuáles fueron los resultados de Chile en PISA 2025? 

Chile obtuvo 436 puntos en Lectura, 442 en Ciencias Naturales y 403 en Matemática. Frente a PISA 2022, Lectura bajó 12 puntos y Matemática, 9. En Ciencias Naturales, el resultado se mantuvo estadísticamente estable. Este último matiz es relevante: una pequeña variación numérica no permite concluir que el desempeño en ciencias haya empeorado.  

Ciencias Naturales fue el área principal de esta edición. Su evaluación considera la capacidad de explicar fenómenos, investigar, interpretar evidencias y utilizar información científica para tomar decisiones. Por eso, los resultados invitan a mirar tanto lo que las y los estudiantes saben cómo las oportunidades que tienen para poner ese conocimiento en práctica. 

El apoyo docente, una fortaleza para el aprendizaje 

Las respuestas de estudiantes chilenos destacan el acompañamiento que reciben en ciencias. Un 86% afirma que, en la mayoría de las clases, su profesor o profesora muestra interés por el aprendizaje de cada estudiante, frente al 69% del promedio OCDE. Además, un 80% señala que el docente continúa enseñando hasta que el curso comprende la materia, y un 81% dice recibir ayuda adicional cuando la necesita. Los promedios OCDE respectivos son 66% y 73%.  

Jocelyn Catalán, coordinadora general de Educarchile, explica que es importante para los jóvenes sentirse acompañados para poder tener una mayor predisposición al aprendizaje. 

 “Que las y los estudiantes perciban interés, acompañamiento y disposición de sus docentes de ciencias para ayudarlos a aprender es un dato muy relevante. La práctica pedagógica es uno de los factores escolares con mayor incidencia en los aprendizajes, por lo que este compromiso constituye un punto de apoyo que debemos valorar y, al mismo tiempo, seguir fortaleciendo”, partió diciendo la experta. 

Además, agregó cómo se está abordando la generación de oportunidades desde Educarchile para la formación docente. “Desde Educarchile continuaremos aportando en esta área, generando oportunidades de formación y recursos que contribuyan a fortalecer las prácticas pedagógicas y a ampliar las oportunidades de aprendizaje de las y los estudiantes”. 

Ruido, desorden y distracciones digitales: los desafíos del aula 

La percepción de apoyo docente convive con un clima disciplinario desafiante. En Chile, un 43% de las y los estudiantes indica que el ruido y el desorden interrumpen la mayoría o todas sus clases de ciencias, frente al 31% del promedio OCDE. Un 23% declara que no puede trabajar bien en la mayoría o totalidad de esas clases, y un 31% señala que sus compañeros no escuchan lo que dice el docente.  

La distracción asociada a recursos digitales también aparece en las respuestas: 48% de estudiantes en Chile afirma que ocurre en todas o la mayoría de sus clases de Ciencias Naturales, frente al 28% del promedio OCDE. La prueba se aplicó en 2025, antes de la entrada en vigencia de la Ley 21.801 al inicio del año escolar 2026. Por lo tanto, estos datos no permiten evaluar los efectos de esa regulación. La ley contempla excepciones, entre ellas el uso pedagógico de dispositivos móviles personales.  

Curiosidad y perseverancia: oportunidades para enseñar ciencias 

PISA 2025 también recoge disposiciones que pueden ayudar a abrir nuevas oportunidades de aprendizaje. En Chile, un 75% de estudiantes declara sentir curiosidad por muchas cosas distintas, frente al 73% del promedio OCDE. Asimismo, un 73% afirma que realiza un esfuerzo adicional cuando una tarea se vuelve desafiante, por sobre el 60% del promedio OCDE. 

Estos datos pueden servir como punto de partida para los equipos educativos. ¿En qué momentos de la clase las y los estudiantes formulan preguntas propias? ¿Qué oportunidades tienen para explicar fenómenos, argumentar y usar evidencia? ¿Cómo se aprovecha su disposición a perseverar cuando una actividad resulta difícil? 

Los resultados de PISA 2025 no describen lo que sucede en cada establecimiento. Sí ofrecen información para conversar sobre la enseñanza: cómo cuidar la atención, fortalecer el clima de aula y aprovechar el vínculo pedagógico que las y los estudiantes reconocen en sus docentes. 

Preguntas frecuentes  

¿Qué resultados obtuvo Chile en PISA 2025? 

Chile alcanzó 442 puntos en Ciencias Naturales, 436 en Lectura y 403 en Matemática. Respecto de 2022, bajaron los resultados en Lectura y Matemática; el desempeño en Ciencias Naturales se mantuvo estadísticamente estable. OECD 

¿Qué dicen las y los estudiantes sobre sus docentes de ciencias? 

El 86% señala que muestran interés por el aprendizaje de cada estudiante; el 80% dice que siguen enseñando hasta que el curso entiende y el 81% afirma que recibe ayuda adicional cuando la necesita. oecd.org 

¿Qué desafíos de las clases de ciencias muestra PISA? 

Entre los aspectos reportados por estudiantes figuran el ruido y el desorden, las dificultades para trabajar bien y las distracciones asociadas a recursos digitales. Son percepciones recogidas en la evaluación, no un diagnóstico individual de cada escuela.