Fundación Chile mira la educación técnico profesional como un motor de crecimiento. La entidad ha trabajado desde hace mucho en relevar este ámbito y para eso tiene un portafolio de iniciativas que pretenden articular academia, mundo público y privado para desarrollar las oportunidades de cada territorio.
En el marco del Día de la Educación Técnico Profesional, que se celebra cada 26 de agosto en Chile, y que recuerda la creación de la Dirección General de Enseñanza Profesional en 1942, es importante seguir poniendo el valor del aporte de la educación TP al desarrollo del país.
Más de ocho décadas después, esta conmemoración adquiere especial relevancia. Chile enfrenta transformaciones productivas asociadas a la transición energética, la digitalización, la minería, la economía circular y la incorporación de nuevas tecnologías, que están modificando los perfiles y competencias que requieren las empresas y los territorios. En este escenario, fortalecer la educación técnico-profesional no solo significa ampliar las oportunidades formativas de miles de jóvenes. También implica formar el talento que Chile necesita para aumentar su productividad, impulsar nuevas industrias, responder a las brechas de capital humano y avanzar hacia un crecimiento económico sostenible.
Un ejemplo es la transición energética. Se estima que hacia 2035 Chile requerirá entre 12.000 y 27.000 nuevos profesionales y técnicos en el sector energía, especialmente en áreas como energía solar, almacenamiento, digitalización de redes eléctricas y gestión de proyectos de eficiencia energética. En paralelo, regiones intensivas en minería enfrentan el desafío de contar con capital humano preparado para incorporar nuevas tecnologías, avanzar hacia operaciones más sostenibles y, al mismo tiempo, diversificar sus economías.
Frente a este escenario, el área de Educación Técnica y Trayectorias Formativo Laborales de Fundación Chile trabaja para reducir la distancia entre la formación técnico-profesional y las necesidades reales del mundo productivo, articulando liceos, instituciones de educación superior, empresas, gobiernos regionales y organismos públicos.
Tarapacá atraviesa una transformación productiva marcada por el crecimiento de la minería, el desarrollo de las energías renovables y la transición hacia una economía más sostenible. Estos cambios generan nuevas oportunidades, pero también aumentan la necesidad de contar con personas preparadas para desenvolverse en industrias que están incorporando nuevas tecnologías y criterios de sostenibilidad.
Para responder a esta demanda, el Gobierno Regional de Tarapacá y Fundación Chile implementan Talento Verde Tarapacá, programa financiado por el Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD).
La iniciativa capacita a 300 estudiantes de educación técnico-profesional y educación superior y a 50 docentes, articulando liceos técnicos, instituciones de educación superior y empresas de la región.
Uno de sus principales componentes es el desarrollo de 30 proyectos de innovación basados en desafíos concretos levantados por empresas del territorio. A través de este trabajo, los participantes fortalecen conocimientos técnicos y competencias como innovación, adaptación al cambio y resolución colaborativa de problemas, con foco en sectores estratégicos como minería y economía circular.
De esta manera, la formación deja de estar aislada de las transformaciones productivas de la región y comienza a conectarse directamente con ellas.
Una lógica similar impulsa Atacama Impacta: Talento Verde, programa financiado por el Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo del Gobierno Regional de Atacama y ejecutado por Fundación Chile.
La iniciativa involucra a más de 700 estudiantes y 70 docentes de 12 liceos técnicos y cuatro instituciones de educación superior, con el objetivo de fortalecer el talento humano y las denominadas competencias verdes de la región.
El concepto de talento verde integra sostenibilidad, emprendimiento, digitalización y trabajo cooperativo, capacidades que adquieren especial importancia en regiones cuya estructura productiva enfrenta simultáneamente procesos de transformación tecnológica y diversificación económica.
En Atacama, por ejemplo, la minería representa actualmente el 31,5% del PIB regional. Sin embargo, actividades como el turismo de intereses especiales, la agricultura vinculada a encadenamientos agroalimentarios, la pesca artesanal y la acuicultura de pequeña escala presentan oportunidades para ampliar la matriz productiva.
Atacama Impacta busca acercar estos desafíos a las comunidades educativas mediante el desarrollo de 30 proyectos de innovación asociados a problemáticas reales del territorio, conectando formación, sostenibilidad y oportunidades productivas regionales.
La transformación del sistema energético chileno constituye uno de los ejemplos más claros de la necesidad de anticipar las nuevas demandas de capital humano.
Como se anticipó, para 2035 el país podría llegar a necesitar más de 20 mil nuevos profesionales y técnicos en energía, con una demanda especialmente relevante en energía solar, almacenamiento, digitalización de redes eléctricas y gestión de proyectos de eficiencia energética.
Para contribuir a cerrar esta brecha, Fundación Chile, con el apoyo de JPMorganChase Foundation, desarrolla eNOVA, iniciativa dirigida a estudiantes y docentes de Educación Media Técnico Profesional de la Región Metropolitana.
El programa trabaja con cerca de 30 liceos técnicos de comunas como Maipú, La Pintana, Puente Alto, Renca, Buin y Talagante, particularmente en las especialidades de electricidad, electrónica, climatización y mecánica automotriz.
Durante 2026 y 2027, eNOVA involucrará a cerca de 800 estudiantes y 100 docentes y directivos. El programa contempla diagnósticos de brechas, formación para docentes y directivos como Team Coach, bootcamps de innovación y desafíos reales de energías renovables propuestos por empresas.
Los estudiantes desarrollarán prototipos y podrán presentarlos en ferias con participación de la industria. Además, la iniciativa contempla prácticas, pasantías y programas de aprendices en empresas vinculadas a energías limpias.
La meta es que al menos 700 jóvenes accedan a este tipo de experiencias y más de 360 participen en distintas instancias de aprendizaje con empresas del sector.
Uno de los componentes centrales de eNOVA es precisamente la conexión entre educación e industria: más de 20 empresas del sector energético participan en el codiseño de desafíos de innovación y en distintas instancias de vinculación temprana con el mundo laboral.
La pertinencia de la educación técnico-profesional también depende de las capacidades de quienes enseñan. Actualmente, más del 60% de los docentes técnico-profesionales en Chile no cuenta con formación pedagógica formal, una brecha que repercute directamente en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Para enfrentar este desafío, Fundación Chile impulsa Tekna, programa orientado a fortalecer las capacidades pedagógicas de docentes de Educación Media Técnico Profesional, particularmente en áreas STEM —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas—.
La iniciativa cuenta con el apoyo de BHP Foundation y se desarrolla en alianza con instituciones del sistema educativo finlandés: Tampere University of Applied Sciences y Tredu.
Tekna propone un modelo de desarrollo profesional basado en evidencia internacional, combinando formación en metodologías activas, acompañamiento en aula, liderazgo pedagógico y comunidades de aprendizaje. La propuesta recoge aprendizajes del modelo finlandés y los adapta a las características y necesidades del sistema educativo y los territorios chilenos.
El piloto se implementa en Atacama, Coquimbo y Valparaíso y busca beneficiar directamente a 150 docentes, impactar a más de 1.000 estudiantes y articular a cerca de 50 establecimientos educacionales.
El objetivo es validar un modelo que posteriormente pueda escalar a nivel nacional, fortaleciendo uno de los componentes esenciales para mejorar la calidad de la educación TP: la formación y acompañamiento de sus docentes.
La vinculación territorial también es uno de los ejes del fortalecimiento de la educación técnico-profesional.
Futuro Técnico Macrozona Centro Norte, iniciativa de la agenda de modernización de la Formación Técnico Profesional impulsada por el Ministerio de Educación, a través de la Secretaría Ejecutiva de Educación Media Técnico Profesional, y ejecutada por Fundación Chile, articula actualmente a más de 130 liceos técnico-profesionales de las regiones de Coquimbo y Valparaíso.
La red conecta establecimientos que comparten especialidades, sectores productivos o desafíos territoriales y los vincula con instituciones de educación superior, empresas y organismos públicos.
El propósito es que esta colaboración permita compartir aprendizajes y experiencias, impulsar innovaciones pedagógicas y, especialmente, generar mejores trayectorias formativas y laborales para los estudiantes.
La transformación tecnológica de la minería también está cambiando los perfiles que necesitará una de las principales industrias del país. Automatización, operación remota, inteligencia artificial, vehículos autónomos y Centros Integrados de Operaciones están modificando la forma de trabajar y aumentando la necesidad de contar con técnicos capaces de desenvolverse en entornos cada vez más digitalizados.
Para anticiparse a este escenario, Impulsa 4.0 busca cerrar brechas en la formación técnico-profesional de la Región de Antofagasta y preparar talento local para los desafíos de la Industria 4.0. La iniciativa es ejecutada por la Corporación Clúster Minero de Antofagasta y Fundación Chile y Consejo Minero, a través de la Alianza CCM-Eleva, articulando al sector educativo con la industria minera para fortalecer la pertinencia de la formación, las competencias STEM y las habilidades requeridas por las nuevas tecnologías.
La necesidad de anticipar estos cambios es concreta. Un estudio desarrollado por Impulsa 4.0 proyectó que la Región de Antofagasta requerirá más de 4.000 nuevos operadores de equipos fijos y móviles hacia 2032, de los cuales entre 100 y 500 corresponderían a perfiles 4.0 vinculados, entre otros ámbitos, a la operación remota y autónoma, drones y robótica.
Una de sus principales líneas de trabajo es Aula Impulsa 4.0, modelo que incorpora tecnologías y metodologías STEM en liceos técnico-profesionales para acercar tempranamente a estudiantes y docentes a las transformaciones de la minería. Durante 2026, el programa completó la instalación de cuatro de estas aulas en establecimientos de San Pedro de Atacama, María Elena, Taltal y Calama, concebidas como laboratorios de aprendizaje y experimentación pedagógica con tecnologías asociadas a la Industria 4.0.
La transición hacia una economía circular también está generando nuevas necesidades de capital humano en los territorios. En la Región de Valparaíso, donde la tasa de valorización de residuos no alcanza el 2%, fortalecer las capacidades técnicas y formar personas preparadas para participar en nuevas cadenas de valor constituye una oportunidad tanto ambiental como productiva.
En este contexto, Fundación Chile lidera Futuros Resilientes, iniciativa desarrollada durante 2026 en alianza con Anglo American Foundation y con la colaboración del Pacto Chileno de los Plásticos, Talento Verde y TriCiclos. El proyecto busca fortalecer la resiliencia e inclusión de las cadenas de valor de residuos críticos de la Región de Valparaíso, impulsando la economía circular mediante evidencia, colaboración y la formación de jóvenes para empleos verdes.
Uno de sus principales focos está precisamente en reducir la brecha entre las capacidades que necesita el mercado laboral y aquellas que actualmente se desarrollan en las instituciones de educación superior. Para ello, Futuros Resilientes conecta a estudiantes con desafíos reales de gestión de residuos planteados por empresas e instituciones públicas de la región, permitiéndoles desarrollar competencias vinculadas a economía circular mientras trabajan sobre problemáticas concretas de su territorio.
El programa contempla además la construcción de un marco de formación de talento verde para instituciones de educación superior, orientado a las cadenas de valor de residuos críticos, junto con recomendaciones de política pública y una metodología que permita replicar la experiencia en otras regiones. De esta manera, Futuros Resilientes aborda la economía circular no solo desde la gestión ambiental, sino también desde la formación de capital humano, buscando que la transición hacia modelos productivos más sostenibles se traduzca en nuevas capacidades y oportunidades laborales para los jóvenes de la Región de Valparaíso.
¿Cuándo se celebra el Día de la Educación Técnico Profesional en Chile?
El Día de la Educación Técnico Profesional se conmemora cada 26 de agosto, en recuerdo de la creación de la Dirección General de Enseñanza Profesional en 1942. Durante agosto se desarrolla además el Mes de la Educación Técnico Profesional, que busca relevar su aporte al desarrollo educativo, social y productivo del país.
¿Cuántos técnicos y profesionales necesitará Chile para la transición energética?
Se proyecta que hacia 2035 Chile necesitará entre 12.000 y 27.000 nuevos profesionales y técnicos en el sector energía, particularmente en ámbitos como energía solar, almacenamiento, digitalización de redes eléctricas y eficiencia energética.
¿Qué es el talento verde?
El talento verde reúne conocimientos técnicos y competencias relacionadas con sostenibilidad, innovación, digitalización y adaptación a las transformaciones productivas. Su desarrollo busca preparar a las personas para empleos vinculados tanto a industrias tradicionales en proceso de transformación como a nuevos sectores asociados a una economía más sostenible.
¿Qué iniciativas impulsa Fundación Chile para fortalecer la educación técnico-profesional?
Fundación Chile desarrolla un portafolio de iniciativas que incluye Talento Verde Tarapacá, Atacama Impacta: Talento Verde, eNOVA, Tekna y Futuro Técnico Macrozona Centro Norte, entre otros proyectos orientados a conectar educación, sectores productivos y desarrollo territorial.
¿Por qué es importante fortalecer la formación de los docentes TP?
Los docentes son fundamentales para trasladar los cambios tecnológicos y productivos al aula. En Chile, más del 60% de los docentes técnico-profesionales no cuenta con formación pedagógica formal, por lo que fortalecer sus capacidades metodológicas, pedagógicas y de liderazgo es un elemento clave para mejorar los aprendizajes de los estudiantes.
¿Qué relación existe entre educación técnico-profesional y productividad?
Una formación técnica pertinente permite que las capacidades de las personas respondan mejor a las necesidades de las empresas y los territorios. Esto facilita la incorporación de nuevas tecnologías, reduce brechas de capital humano y contribuye a que sectores productivos estratégicos puedan crecer, innovar y aumentar su productividad.