Herramienta creada por Escenarios Hídricos 2030 para la selección de soluciones en las cuencas comenzó a ser transferida a diversas instituciones

  • Como parte de su trabajo destinado a alcanzar la seguridad hídrica en el país, EH2030 desarrolló una metodología aplicable en cualquier territorio para facilitar, mediante criterios técnicos, la toma de decisiones para la gestión hídrica. Este instrumento fue encargado por el MOP y constituye un bien público que quedará a disposición para su uso. A comienzos de enero comenzó una serie de talleres cuyo objetivo es transferir esta herramienta a diversos organismos, siendo el primero de ellos la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS).  

Para abordar la crisis hídrica existen una multiplicidad de medidas posibles de implementar, que incluyen técnicas ancestrales, cambios en la gestión del recurso, aplicación de tecnología, por mencionar solo algunas. Sin ir más lejos, Escenarios Hídricos 2030 publicó un portafolio –MAS, Seguridad Hídrica (2019)– con más de 200 medidas, acciones y soluciones, seleccionadas según los cuatro ejes de la Transición Hídrica propuesta por la iniciativa: gestión e institucionalidad del agua, conservación y protección de nuestros ecosistemas hídricos, eficiencia y uso estratégico del recurso hídrico, y migración e incorporación de nuevas fuentes de agua.

Sin embargo, ¿cómo decidir cuál es la mejor medida a aplicar en un determinado territorio? Se deben tener en cuenta múltiples factores, como los costos, los impactos, la factibilidad técnica, aspectos legales, etc. Sobre todo, es necesario que desde el mismo territorio sean identificados los problemas concretos que se desean abordar.

Para facilitar esta toma de decisiones, EH2030 ha dado un paso más y desarrolló un instrumento denominado Herramienta Estratégica para Selección de Medidas, Acciones y Soluciones Hídricas (Hesmash).

Dicho instrumento se elaboró teniendo al Ministerio de Obras Públicas (MOP) como mandante, por lo que se trata de un bien público que quedará a libre disposición para su uso.

En esa línea, EH2030 inició una serie de talleres para transferir esta herramienta a distintos servicios públicos. Fue así como el martes 11 de enero se llevó a cabo un encuentro con funcionarios de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), quienes además de conocer la forma en que se usa este instrumento entablaron un constructivo diálogo con el equipo de Escenarios Hídricos 2030, donde se abordaron situaciones específicas, posibilidades de aplicación, y se realizó un ejercicio de prueba.

La encargada de presentar la metodología fue Claudia Galleguillos, líder de Estrategias Hídricas de Fundación Chile y coordinadora para la cuenca de Maule de EH2030, quien explicó que “el objetivo principal de la herramienta es contribuir a tomar mejores decisiones respecto a las soluciones que se seleccionan para hacer gestión hídrica”. Agregó que para el diseño se consideró especialmente las falencias observadas por la iniciativa desde su creación en 2016, con la intención de abrir la visión respecto de soluciones que se usan a nivel internacional con excelentes resultados y que en Chile son poco conocidas.

“Llevamos esas soluciones a una matriz multicriterio que permite valorar cada una de ellas, compararlas y evaluarlas sobre la base de distintos parámetros”, dijo Galleguillos.

La especialista explicó que la matriz contiene un total de 162 soluciones hídricas, divididas de la siguiente forma: 20 son Soluciones basadas en la Naturaleza (eje 2 de la Transición Hídrica), 55 están enfocadas a la eficiencia hídrica (eje 3) y 87 tienen relación con nuevas fuentes de agua (eje 4).

Para todas ellas se establecen -entre otros- los siguientes criterios de selección: impacto ambiental, impacto social, plazo de implementación, costos referenciales, aporte de metros cúbicos de agua.

Según explicó Galleguillos, todos esos criterios cuentan con estudios de respaldo. Por ejemplo, respecto a los plazos para implementar, están calculados desde la variable legal, es decir, si son factibles en el corto, mediano o largo plazo según sus requerimientos legales.

“Esta herramienta, que se puede aplicar en cualquier territorio, no solo en Chile sino también en Latinoamérica, se puede ir perfeccionando, y confiamos en una mejora continua del instrumento”, añadió la experta.

A su vez, la líder de EH2030, Ulrike Broschek, complementó diciendo que el análisis jurídico también tipifica las soluciones según qué norma debe ser aplicada (reglamento, ley, etc.) y, asimismo, la matriz contiene información sobre mecanismos de financiamiento existentes para implementar, así como enlaces a casos concretos de aplicación de las soluciones.

Broschek añadió que “la herramienta entrega un funcionamiento base para generar listas priorizadas de soluciones”, que en conjunto con información territorial -por ejemplo, modelaciones- permite cuantificar cómo las medidas pueden ir cubriendo la brecha hídrica.

“Tiene un gran potencial”

Al finalizar el taller, el analista de estudios de la SISS Rodrigo Farías, quien además representa a su institución en el proceso de construcción colectiva de EH2030, comentó que “la herramienta tiene un tremendo potencial a nivel país, porque como en Chile tenemos tanta dispersión de actores en el sector de agua, como no hay gestión integrada de recursos hídricas, es complicado implementar soluciones integrales, y creo que esta matriz ayuda en ese proceso de toma de decisiones más estratégico”.

Asimismo, el profesional señaló que si bien lo ideal es la aplicación a gran escala, esta herramienta también tiene potencial a nivel local, como una comuna o una provincia. “Al momento de decidir qué soluciones hídricas aplicar se puede hacer el análisis mediante este instrumento, que orienta respecto de los aspectos legales y presupuestarios, entre otros”.

A modo de ejemplo, Farías menciona las Soluciones basadas en la Naturaleza, un tema que conoce gracias a su participación como representante de la SISS ante la Asociación de Entes Reguladores de Agua y Saneamiento de las Américas (Aderasa). “En otros países, como Ecuador, México, Bolivia, Perú, se aplican las SbN a gran escala, porque los beneficios son para distintos sectores; por ejemplo, se conserva una fuente, y eso hace que el agua esté más limpia, lo que a su vez hace que disminuya el costo de tratar el agua para la parte urbana y rural, además aumenta el turismo y cuidan los pueblos originarios que viven ahí. Entonces tiene muchos beneficios económicos potentes”. Esto es difícil de implementar en Chile, comenta el profesional, por la dispersión sectorial de la gestión del agua. En el caso de la SISS, dice, se encarga solo de la parte urbana y, por lo tanto, se evalúan los impactos solo a ese nivel; en un proyecto de SbN se medirían solo los beneficios en la zona urbana, sin considerar su aporte en una zona rural aledaña.

Farías señaló que entre la SISS y EH2030 van a organizar otras reuniones para conocer más detalles, en particular la forma de complementar esta herramienta con modelaciones territoriales que permitirán observar con mayor precisión los aportes que las soluciones pueden aportar en un territorio determinado.

Aplicación concreta


La Herramienta Estratégica para Selección de Medidas, Acciones y Soluciones Hídricas (Hesmash) es uno de los productos que EH2030 está entregando como parte de su segunda fase, que comenzó en 2020 y se ha concentrado en gran medida en el trabajo territorial en dos cuencas piloto: Maule y Maipo.

En ambos territorios se ha desarrollado una labor de construcción colectiva en la que participaron representantes de más de 70 instituciones (por cada cuenca), entre ellas organismos públicos y del sector productivo, ONGs y comunidades, Servicios Sanitarios Rurales, Organizaciones de Usuarios de Agua y de la academia.

Con ese trabajo, además de los insumos obtenidos de la primera fase de EH2030 (Radiografía del Agua, 2018; Transición Hídrica, 2019) se estableció una línea base donde se identificaron la brecha y el riego hídrico de ambas cuencas.

Paralelamente se realizaron dos estudios específicos en Maule y Maipo, uno para determinar la situación de los ecosistemas que contribuyen al ciclo hídrico (EH2030, 2020) y otro para estimar las zonas más adecuadas para la recarga de acuíferos (EH2030, 2021).

Con los resultados obtenidos y mediante el uso de la herramienta, se seleccionaron y priorizaron para cada una de las cuencas las soluciones para cubrir la brecha hídrica y abordar el riesgo hídrico.

De esa forma se están construyendo hojas de ruta para alcanzar la seguridad hídrica en ambas cuencas, las que serán presentadas en los próximos meses.

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