*Publicada en el Cuerpo A de El Mercurio. 3 de agosto de 2026.
Hoy 3 de agosto Fundación Chile cumple 50 años. La fecha invita a reconocer una trayectoria que ha acompañado algunas de las transformaciones productivas, tecnológicas y sociales más relevantes del país. También nos plantea una pregunta más exigente: ¿qué contribución debe realizar Fundación Chile frente a los desafíos de las próximas décadas?
Chile requiere construir una economía dinámica, superando la trampa de ingreso medio con innovación, tecnología, alta productividad y empleo de calidad. Somos un país que cuenta con recursos naturales estratégicos, una comunidad científica y emprendedora en expansión, sectores productivos con experiencia global e instituciones capaces de generar conocimiento y talento para impulsar nuevas soluciones.
El desafío está en conectar esas capacidades, orientarlas hacia objetivos compartidos y transformarlas en resultados que alcancen una escala significativa. En distintas etapas de su historia, Fundación Chile ha contribuido precisamente en ese espacio: allí donde existe una oportunidad relevante para el país, pero todavía faltan conocimiento aplicado, coordinación, capacidades técnicas, inversión o condiciones habilitantes para desarrollarla. Nuestro mandato institucional implica ser pioneros, gestionar en espacios de riesgo e incertidumbre, pero con potencial para Chile.
Durante los próximos años, hay ámbitos de acción que serán decisivos. La transición energética abre oportunidades históricas para nuestro país que requerirán nuevas tecnologías, desarrollar proveedores, fortalecer capacidades regionales y generar empleos especializados. La minería enfrenta el desafío de aumentar su capacidad productiva en forma sostenible; el sector salmonero, de crecer en competitividad y sostenibilidad con tecnología; el sector forestal, de industrializar la construcción en madera y explorar los usos de fibras naturales para descarbonizar. Son ejemplos, entre muchos, de las oportunidades de nuestros principales sectores económicos, que tienen un enorme potencial de mejorar su competitividad.
Al mismo tiempo, la inteligencia artificial está modificando la manera en que producimos, trabajamos y aprendemos. Preparar a las personas para estos cambios será una condición esencial para mejorar la capacidad de absorción tecnológica de las empresas y habilitar la transformación digital de todas las industrias del país. Desde Fundación Chile iniciamos nuestros próximos 50 años con esta agenda en marcha y con resultados que permiten dimensionarla. Hemos gestionado más de 40 mil becas de reconversión laboral hacia perfiles digitales, cuyos egresados encuentran empleo antes de seis meses en el 79% de los casos, y este año sumamos 15 mil becas nuevas con foco en inteligencia artificial, gracias a Google. En minería, hemos trabajado con empresas que representan más del 80% de la producción chilena de cobre, y habilitado más de 190 contratos entre proveedores y compañías mineras. En emprendimiento, hemos fundado más de 90 empresas a lo largo de nuestra historia, acompañado a cerca de 300 startups en procesos de aceleración y puesto en marcha el primer hub deep tech del país.
En cada uno de estos ámbitos ponemos nuestra experiencia, conocimiento y capacidad de articulación al servicio de soluciones que contribuyan al crecimiento económico, generen empleos de calidad y amplíen las oportunidades para el desarrollo social del país.
Celebrar medio siglo de vida adquiere sentido cuando la experiencia acumulada permite abordar con mayor ambición lo que viene. Los próximos 50 años ya comenzaron. Se construyen en las decisiones que tomamos hoy, en las capacidades que desarrollamos y en las soluciones que somos capaces de llevar a escala.