Noticias 4 nov 2026

Plásticos en frutas y verduras: el desafío de evitar que terminen en el compost

Plásticos en frutas y verduras: el desafío de evitar que terminen en el compost
  • Un programa liderado por Fundación Chile, en alianza con Global Methane Hub y con la colaboración de los Pactos de los Plásticos de México, Colombia y Chile, busca identificar y reducir los plásticos problemáticos e innecesarios que contaminan los residuos orgánicos. La iniciativa contempla estudios, recomendaciones y tres intervenciones piloto en Chile hasta 2028. 

Por María Laura Martínez 

Una pequeña etiqueta adherida a una manzana puede acompañar a sus cáscaras hasta una planta de compostaje. Allí, su tamaño dificulta la separación y el plástico puede terminar fragmentado en el material que después volverá al suelo. Lo mismo ocurre con restos de bolsas, mallas y otros elementos que llegan mezclados con frutas y verduras descartadas. 

La contaminación por plásticos en los residuos orgánicos es uno de los obstáculos para obtener compost de calidad. Sin embargo, todavía falta información para dimensionar el problema en Chile y América Latina e identificar las mejores alternativas para abordarlo desde su origen. 

Ese es el punto de partida del programa para la eliminación de plásticos problemáticos e innecesarios en frutas y verduras, liderado por Fundación Chile, en alianza con Global Methane Hub y con la colaboración de los Pactos de los Plásticos de México, Colombia y Chile. La iniciativa se extenderá hasta junio de 2028 y busca contribuir a una mejor gestión de los residuos orgánicos y a la reducción de emisiones de metano. 

Etiquetas de frutas y verduras: un problema para el compostaje 

Uno de los focos del programa son las etiquetas adhesivas PLU —Price Look-Up—, utilizadas para identificar frutas y verduras en su comercialización. Cuando estos adhesivos contienen plástico y llegan junto con los restos de alimentos al compostaje, su separación se vuelve compleja. 

El programa nace “de la intención de limpiar de elementos inorgánicos, como el plástico, los flujos que hoy día tiene el compostaje de residuos orgánicos. Sabemos que es un problema, pero no conocemos su magnitud en Chile ni en Latinoamérica, y yo diría que a nivel mundial hay poca información”, explica Maximiliano Frey, jefe de proyectos del Pacto Chileno de los Plásticos de Fundación Chile. 

La dificultad no se limita a las etiquetas. También incluye otros plásticos presentes en la cadena de frutas y verduras que pueden mezclarse con la materia orgánica y afectar su valorización. 

“En Chile prácticamente no hay datos sobre los plásticos que llegan al compost, pero vemos que en las plantas de compostaje se encuentran etiquetas de fruta, mallas, bolsas y otros plásticos que se fragmentan y quedan en el producto final”, señala Guillermo González, especialista en Economía Circular de Raigal Consultores, a cargo del reporte técnico ambiental y económico del programa. 

“La idea es identificar cuáles de estos plásticos pueden ser reemplazados o eliminados en la cadena de frutas y verduras, para que el compostaje pueda masificarse sin generar un problema de contaminación por plásticos, y con ello avanzar en la reducción de emisiones de metano”, agrega. 

Residuos orgánicos y metano: por qué importa mejorar su gestión 

La gestión de los residuos orgánicos sigue siendo un desafío para Chile. Según el Ministerio del Medio Ambiente, menos del 1% de estos residuos se valoriza, pese a su potencial para transformarse en recursos mediante procesos como el compostaje. 

Evitar que los restos de alimentos terminen en disposición final es parte de la motivación del programa. Para ampliar el compostaje, sus impulsores plantean que también es necesario reducir los elementos que contaminan la materia orgánica y dificultan obtener un producto de calidad. 

“El compostaje es un método consolidado y rentable para reducir las emisiones de metano, al tiempo que mejora la salud del suelo”, afirma Carolina Urmeneta, directora del Programa de Residuos de Global Methane Hub. 

“Esperamos que este proyecto aporte opciones y recomendaciones concretas que contribuyan a fortalecer el uso y la adopción del compost como un valioso aporte para el suelo”, añade. 

Reducir los plásticos desde el origen 

Para las empresas que reciben y procesan residuos orgánicos, la presencia de plásticos implica dificultades operacionales y mayores esfuerzos de separación. 

Carolina Rivera, gerente de Marketing y Asuntos Corporativos de Armony, empresa socia del Pacto Chileno de los Plásticos, explica que “la calidad del compost comienza con la calidad de la materia orgánica que recibimos”. 

A lo anterior, complementa que los plásticos afectan el desarrollo del proceso de compostaje. “La contaminación con cualquier tipo de plástico también afecta el correcto desarrollo del proceso de compostaje. Incluso elementos tan pequeños como las etiquetas de frutas y verduras dificultan la separación y exigen mayores esfuerzos para evitar que lleguen al producto final”, señala. 

Por eso, el programa busca involucrar a distintos actores de la cadena de valor y evaluar qué elementos pueden eliminarse o sustituirse antes de convertirse en un problema para las plantas de compostaje. 

Actualmente se realizan entrevistas para elaborar el diagnóstico. “Una vez que se identifiquen esos plásticos, se buscará qué alternativas existen hoy en el mercado para poder reemplazarlos o eliminarlos, para luego realizar una evaluación económica y ambiental de sustituir elementos como las etiquetas adhesivas”, indica Maximiliano Frey. 

Alternativas a las etiquetas plásticas y experiencias internacionales 

Uno de los referentes del programa es la regulación de la Unión Europea. Su Reglamento sobre envases y residuos de envases establece que, a más tardar el 12 de febrero de 2028, las etiquetas adhesivas colocadas en frutas y hortalizas deberán cumplir requisitos de compostabilidad industrial y, cuando los Estados miembros lo exijan, también de compostaje doméstico. 

El diagnóstico permitirá evaluar alternativas considerando tanto su desempeño ambiental como su viabilidad económica. A partir de esa evidencia, el programa elaborará recomendaciones para orientar decisiones de la industria y de política pública. 

Junto con el trabajo técnico, la iniciativa contempla la campaña digital “Menos plástico, más alimento”, difundida a través de las redes sociales del Pacto Chileno de los Plásticos. 

La campaña buscará “sensibilizar y generar apoyo ciudadano para la eliminación de plásticos problemáticos e innecesarios en frutas y verduras”, explica Frey. 

Durante 2028, además, se implementarán tres intervenciones piloto en Chile. Estas experiencias permitirán poner a prueba las alternativas evaluadas y compartir el conocimiento adquirido con México y Colombia, para avanzar en soluciones que faciliten el compostaje y reduzcan la contaminación por plásticos en los residuos orgánicos. 

Preguntas frecuentes 

¿Cómo afectan los plásticos de frutas y verduras al compostaje? 

Las etiquetas adhesivas, mallas y bolsas pueden llegar mezcladas con los residuos orgánicos y dificultar su tratamiento. Si no se separan, pueden fragmentarse y permanecer en el compost, afectando la calidad del producto que vuelve al suelo. 

¿Qué son las etiquetas PLU de frutas y verduras? 

Son pequeños adhesivos utilizados para identificar productos durante su comercialización. Las etiquetas PLU que contienen plástico son difíciles de separar de los residuos orgánicos debido a su tamaño y pueden contaminar el compost. 

¿Qué busca el programa para eliminar plásticos problemáticos e innecesarios? 

Busca identificar qué plásticos utilizados en la cadena de frutas y verduras pueden eliminarse o reemplazarse. Para ello, contempla un diagnóstico técnico, una evaluación ambiental y económica de alternativas, recomendaciones y experiencias piloto. 

¿Quiénes impulsan esta iniciativa y en qué países se desarrolla? 

El programa es liderado por Fundación Chile, en alianza con Global Methane Hub y con la colaboración de los Pactos de los Plásticos de México, Colombia y Chile. Se extenderá hasta junio de 2028 y contempla tres intervenciones piloto en Chile, cuyos aprendizajes se compartirán con México y Colombia. 

¿Cómo se relaciona el compostaje con la reducción de emisiones de metano? 

Cuando los residuos orgánicos se descomponen sin oxígeno en sitios de disposición final, generan metano. El compostaje permite tratarlos en condiciones con oxígeno y aprovecharlos como recurso para el suelo, evitando que terminen en esos lugares. 

¿Debo retirar las etiquetas antes de compostar frutas y verduras? 

Sí. Retira las etiquetas plásticas, bolsas, mallas y otros elementos ajenos a la materia orgánica antes de compostar. Si una etiqueta se presenta como compostable, verifica que sea compatible con las condiciones de tu compostaje o con los requisitos de la planta que recibe tus residuos.